martes, 16 de diciembre de 2014

Y a veces...

...me siento solo. Me siento tan solo que no puedo pensar en otra cosa. Los años de juventud me han traído hasta este lugar inhóspito, donde sólo sopla el viento y existe el frío. Es un lugar que me gusta, pero que empiezo a cogerle tirria. Pero fui yo el que quiso venir hasta aquí, con exigencias y excusas, con desidia y agonía. No puedo quejarme. Sólo tengo que encontrar la manera de no ser aquí. De ser en otro lugar donde mi soledad juegue acompañada.


viernes, 17 de octubre de 2014

Y de repente...

...una Estrella. Y no es fugaz.

sábado, 4 de octubre de 2014

La canción que nunca te hice...

Y que ahora ya tiene melodía. Nunca sabré como gestionar la pena.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Sentimentiras

En noches como esta, no te echo de menos, ni recuerdo que pasó hace algunos años. Te odio, como nunca quise a nadie, a pesar de saber que el futuro transcurrirá por otro camino. 

viernes, 5 de septiembre de 2014

En el valle...

Si sale, allí te llevaré. Donde encontraré el santo grial. 

martes, 26 de agosto de 2014

La acera de enfrente

El título es lo primero que se me acaba de ocurrir. Así que ahora me toca darle sentido a ese pensamiento. Y creo que no es difícil.

Nos encanta mirar a la acera de enfrente. Creemos que allí pasan cosas increíbles, y es verdad. Yo, aún recuerdo cuando me senté una vez en el bordillo de mi acera para observar a una pareja dándose la mano, mientras miraban el atardecer. Precioso. Luego, me levanté y seguí mi camino, cabizbajo, Porque siempre que voy por mi acera voy con la cabeza agachada, para no pisar allí donde no quiero...

A veces, una farola me corta el paso, pero rápidamente la esquivo. Menudo soy yo. Cuando me toca cruzar la calle, y el semáforo está a punto de abrirse para los coches, corro, para no pararme. Y es que pararse es una pérdida de tiempo, porque la acera de enfrente no se ha parado, y tengo que seguir observando allí, al otro lado. Incluso para evitar a las personas que se acumulan en el paso de peatones.

Sin embargo, hoy no me ha dado tiempo a cruzar. Me he parado. He tenido que esperar el semáforo. Además, una larga cadena de autobuses me cortaba la visión de la otra acera. Así que, no me ha quedado más remedio que echar un ojo a mi acera. Y he alucinado. Me he quedado bobo observando lo que estaba pasando. La gente sonreía, y me miraba. De repente, han empezado a aplaudir. Me aplaudían a mí. Yo miraba hacia todos lados, a todos ellos, delante y detrás, a mi lado, y más allá. Era algo mágico. De entre la gente, ha salido un chico muy amable con una tableta, y me ha enseñado un video. Era mi acera. Yo estaba en el video, en el medio. Me he visto sentado en el bordillo, mirando al otro lado, y justo detrás de mí, en ese momento sentado, había una cascada de agua bellísima. Me la he perdido. Cuando he seguido andando, mirando al suelo, me he cruzado con una preciosa mujer, y con un antiguo amigo, un muy buen amigo, al que hace años que no veo, que no me ha reconocido por ir con la cabeza agachada...

—Bienvenido —me ha dicho el chico de la tablet—. Muchos caminamos así, hasta que somos capaces de pararnos, y observar lo que nos rodea.

Este es mi reto, y el de muchos otros. Buenas noches.



sábado, 2 de agosto de 2014

El plano ladeado.

—¿Qué quieres de mí?
—No lo sé.
—¿Por qué no dejas de llamarme?
—Tampoco tengo respuesta.

Ella colgó. Y justo después, encontré todas las respuestas:

Quería recorrer el mundo con ella. Perderme en el azul infinito de sus ojos, aunque fueran marrones o verdes. Quería saltar por la ventana, como hacía años había hecho. Cogerle de la mano, mirarla de frente. Grabarla en mi memoria, como una postal. Cuidarla cuando estuviese enferma, reír cuando nos diese la gana. Bailar como si supieramos. Emborracharla de amor. De mi amor.

Quería cruzar el océano con ella. A nado. 

domingo, 13 de julio de 2014

Tengo mi tristeza siempre ahí escodida, poniéndose guapa...

Aquel fue el primer día del fin, aunque eso aún no lo sabía. Pero la intuición es algo que llevo muchos años desarrollando. Fue una preparación de la tristeza, porque sabía que iba a llegar. Eso sí, como la avisé con tiempo, ha venido muy guapa, y casi no me da miedo mirarla. Porque sí. Estoy enamorado de ella. De mi tristeza.

Me quedo con todos los buenos recuerdos. Con todas las sonrisas y con todo el amor. Y ahora, perdónenme, pero los extraterrestres también lloramos.






martes, 22 de abril de 2014

El siguiente paso.

No dejo de pensar en ella. En su situación. En su edad. En cómo va a tomarse la vida a partir de ahora...

Me enteré de golpe. Como ella. Como cuando me llamó mi amiga Nerea para decirme exactamente lo mismo, con la voz rota y las lágrimas en sus ojos, sin podérselo creer. Recuerdo aquellos momentos como algo con lo que yo no podía, no sabía actuar, no sabía qué hacer. Y me quedé con lo que decía uno de los amigos de la familia, recordando los momento buenos, lo positivo y feliz que era él.

Fue una lección de vida. Para todos. Y sobre todo para ellas. Aprender a vivir de nuevo, con un hueco al lado, un espacio que ya no se rellenaría. Tan sólo los recuerdos cubrirían ese lugar. Pero no todo estaba perdido! Sí, estaba claro, su padre ya no estaría físicamente, pero seguiría existiendo en nuestras mentes... y eso es algo a tener en cuenta. Muy en cuenta.

Supongo que la realidad que nos rodea hace que eso sea difícil. Pocas cosas se pueden comparar a la muerte repentina de alguien, sin avisar. Pero preguntarse el por qué no nos sirve de mucho. Aceptar que nuestra vida sigue es mucho más fructífero, y que seamos valientes para atrevernos a VIVIR con mayúsculas, pues, si algo podemos aprender de eso, es que los seres humanos somos frágiles, y podemos dar el siguiente paso sin darnos cuenta.

Sé que a Nerea le costó un buen rato darse cuenta. Se que a ti, pequeña, te costará también. Pero quédate con que estás viva, y tienes que disfrutarlo. Que tienes que sonreír y mirar a la vida con dulzura. Nadie sabe dónde estaremos mañana, así que hoy es el día que toca vivirlo al máximo. Como lo hizo él.

Y si necesitas gritar, te subo a lo más alto de una montaña, para que pueda estallar tu pecho.

Sé valiente. Te llevo de mi mano. Y él también...


sábado, 1 de marzo de 2014

Recuerdos y aprendizajes...

Quizás haya podido ser un viaje más. Uno de tantos viajes que hago año tras año, temporada tras temporada. Andorra. Bastante fea, pero inolvidable. Porque deja en mi mente recuerdos imborrables. Porque esos seres que me rodean allí, me hacen sentir bien. Muy bien.

Quizás hayáis sido uno de los mejores grupos que he tenido en 6 años dando clases. He aprendido mucho con vosotros, y ya sabéis que me tenéis aquí. Porque me niego a ser simplemente alguien que pasa por vuestras vidas y desaparece. Porque sé que hay problemas que no se los contaríais a nadie más, y confiáis en mí.

Larga vida... tigres y tigresas! 

Creo que siempre que escuche esta canción, ya sé a quien me va a recordar...




viernes, 28 de diciembre de 2012

Desidia...

Hacía 8 meses que no escribía nada.

Y no es porque no tenga cosas que contar, sino porque me parece que es repetitivo. El Mundo se está volviendo egoista, decía Ana en "Los Amantes del Círculo Polar". Y no sabía cuánta razón llevaba.

Acabo de terminar de ver una de esas películas que hace que se te revuelvan las entrañas, y sientas un odio tremendo hacia aquello que sucedió en este país, hace ya muchos años, o quizás no tantos. Para el que tenga interés cinéfilo, diré que es "La voz dormida". Y, como siempre me pasa con esas películas que narran historias de la guerra, o de la posguerra, no me quedo tranquilo viendo las atrocidades que se cometieron. Pero lo peor de todo es que gestos de los altos mandos de entonces, son fácilmente identificables con los gestos de nuestros actuales gobernantes. Y, al igual que entonces, el pueblo estaba sometido al miedo y al horror, aunque entonces, por razones obvias, era mucho más cruel, con los fusilamientos.

No termino de despertar de este sueño en el que unos cuantos desalmados se aprovechan de su posición de poder para extorsionar un Mundo que es de todos los que en el vivimos, de todos los seres vivos. No termino de entender por qué yo comprendo que lo importante es la igualdad y la colaboración entre todos, y existen personas que son totalmente egoistas, para terminar muriendo infelices podridos de dinero y poder absurdo, sin saber realmente cuán grande es la felicidad de poder compartir con los que menos tienen.

Sé que aún seguiremos unos días, unos meses así. Espero que no sean años. Que todo reviente. Tenía esperanzas en que el Fin del Mundo llegase, pero veo que vamos a tener que ser nosotros los que provoquemos ese cambio. Así que, por favor, si sientes que es hora de equilibrar el planeta, muévete en esa dirección. 

Podremos sonreir juntos...

Gracias.

jueves, 12 de abril de 2012

Si no viviéramos por encima de nuestras posibilidades...

...no estaríamos hablando de recortes en Sanidad. No estaríamos hablando de recortes en educación. Ni de cinco millones de parados, ni de ERES en miles de empresas. Si no viviéramos por encima de nuestras posibilidades, yo el primero, no nos quejaríamos tanto. Nos quejaríamos, sí, pero de otra manera. Porque el ser humano es, además, quejica y egoista, por sociedad. No por naturaleza. O sí, todo es posible.

Pero si no hubiésemos sido tan ansiosos por todo, si EL CAPITALISMO no hubiese entrado en nuestras vidas con tanto ímpetu, con tanta publicidad ametrallándonos por todas partes, seguramente no estaríamos hablando de nada de esto. Nadie hablaría del 15M, ese movimiento ciudadano que alguno borricos quieren, aún adjudicarlo a partidos políticos. No, señores de intereconomía, entre otros. No hay ningún partido político detrás. Si por los ciudadanos indignados fuera, mandaríamos, y perdónenme la expresión, A TOMAR POR CULO a todos los partidos políticos. Y empezaríamos de nuevo. Porque ya no nos fíamos de nadie, los ciudadanos. Nadie se fía de nadie. Los bancos no se fían de sus clientes, los ciudadanos no se fían de los bancos, las empresas no se fían de sus trabajadores, ni de la administración correspondiente, porque no les pagan, ni la administración se fía de los contribuyentes, que al fin y al cabo, son LOS ÚNICOS QUE APORTAN en un sistema bloqueado, parado.

Si no hubiésemos dejado que nos vendieran los créditos, las hipotecas, para comprar todo aquello que no  podíamos por no tener en efectivo ese dinero, si no nos hubiésemos dejado llevar por la presión social, por esa de fijarnos en el vecino, de querer tener lo mismo o mejor que lo suyo, esa sociedad envidiosa unos de otros, desde pequeñitos, donde nuestra educación, esa que quieren recortar, se ve supeditada a lo que los papas de un niño le compran a otro para fardar delante de sus amigos, mientras el amigo entra en crisis emocional por no tener eso, y así entramos en un círculo vicioso de envidia, ira, avaricia, y en esas ganas de estar siempre por encima del otro. Dónde quedará aquello de la cooperación, de compartir, de disfrutar las cosas entre todos....

Sí, queridos amigos o desconocidos. Somos ESTUPIDOS, IDIOTAS, y seguiremos siendo así. Porque somos incapaces de movilizarnos, de decir basta, hasta aquí hemos llegado. Porque hay muchas personas pensando que no se puede hacer nada, porque son los mercados los que manejan todo. Si esos que nos gobiernan, esos que se sientan de vez en cuando en su sillón del congreso de los diputados, un sillón que seguramente no costara 100 euros, que ya me parece un precio alto, sino que seguramente habrán costado más; si esos políticos y todos sus "colaboradores", a los que yo definiría como "los que chupan del bote", fuesen capaces de ser honestos con el pueblo, de ponerse un sueldo que deberíamos de decidir nosotros, pero que ellos por ser humildes fuesen capaces de rebajar su sueldo a unas cantidades LOGICAS, entre otras cosas de la misma índole, quizás no estaríamos hablando de todo esto.

Nadie hablaría ni de crisis, ni de paro, ni de recorte, ni de nada.

Pero eso sigue siendo imposible... ¿Cuándo abriremos los ojos?

viernes, 17 de junio de 2011

No vayas!!

Si piensas que una barra de pan cuesta 1 euro, y lo pagas tranquilamente., no vayas.
Si piensas que la llegada del euro a España no subió los precios, no vayas.
Si piensas que los sueldos se han visto incrementados en la misma medida que la subida de los precios, no vayas.
Si piensas que tienes un trabajo por el que te pagan lo que trabajas, no vayas.
Si piensas que nadie abusa de tu confianza, y de tu precariedad laboral, no vayas.
Si estás contento o contenta con tu estado de bienestar, y no te importa que haya personas que no tengan ni para comer, no vayas.
Si piensas que puedes comprarte un piso y que el banco es tu amigo, no vayas.
Si piensas que los bancos no han sido rescatados con dinero de tu bolsillo, no vayas.
Si piensas que la vida es esto que nos están vendiendo, no vayas.
Si piensas que nuestros políticos son lo que queremos porque lo hemos votado, no vayas.
Si crees que la voz del pueblo no puede cambiar nada, no vayas.
Si piensas que los que participan en el movimiento 15M son violentos, no vayas.
Si piensas que no somos capaces de dar un giro al mundo, NI TE MUEVAS DE TU CASA.

Porque si eres así, perteneces a aquellos que piensan que están por encima de los demás, que apoyan con los ojos cerrados a los que se aprovechan de los débiles, que forma parte de esa escoria social que hace que todo siga igual, porque no crees que la lucha con las palabras sea eficaz. Eres de esos que nunca contrasta informaciones, que va al cine y no piensa que está pagando un 1% de su sueldo (si es que ese sueldo llegase a 1500 euros, que lo veo complicado) para ver una película. Si eres así, eres respetado por nosotros, y te doy mi palabra, pero no esperes que te den una caricia en la espalda, cuando lo único que te están pidiendo es IMPLICACIÓN en un problema de todos.

Tan sólo tienes que buscar tu motivo, es así de fácil. Si no hubiera casi, sería más complicado. Pero hay muchos. INDIGNATE. Y sal a callar a los que dicen que estamos locos. Eso mismo dijeron de nuestros padres, de los estudiantes del 68.  Ahora todo es más complicado, la policia no es siempre tan violenta, y parece que cuando aparece la violencia todo es más fácil. Ahora el camino es más lento, pero igual de efectivo.

No dejes que te arrebaten lo que es tuyo. EL DOMINGO 19J te esperare en LA PLAZA DE NEPTUNO, EN MADRID, A PARTIR DE LAS 13 HORAS.

Juntos lo lograremos, seguro. No dejes que se pare el barco ahora que ha zarpado.

miércoles, 1 de junio de 2011

Kilómetro 0.

Yo no viví una guerra civil. Ni una dictadura de posguerra. Ni tan siquiera puedo decir que viví en una transición hacia la democracia, a pesar de haber nacido en 1979. Yo soy hijo de lo que se supone la democracia, esa forma social de organización.

Quizás a mis 15 años yo no pensaba en política. Estoy casi seguro de que muy poca gente de mi entorno juvenil lo hacía. Lo normal era vivir nuestra vida y ya está. Pero 15 años antes de eso, sí se pensaba en política cuando se era un chaval, Incluso ahora, se piensa más que entonces. El sistema, el solito, consigue que nos agitemos dentro de nosotros mismos, dentro de lo que consideramos nuestros márgenes sociales, ahí hasta donde nos pueden torear. Mis padres salieron a la calle en la transición, a luchar por lo que eran sus derechos. Unos derechos que consiguieron, una victoria que recordar del PUEBLO. Pasaron los años, avanzó fulminante la tecnología, nos hicimos más cómodos, egoistas. Ya nada quedaba de aquello por lo que lucharon nuestros padres, pero daba igual, seguíamos teniendo nuestros lujos, nuestros coches, nuestros juguetes, nuestra tecnología, nuestro sofá de casa...y lo más importante, algo que llevarnos a la boca.

Hace ya 13 años todo empezó a cambiar. En este lugar del mundo donde vivo, empezaban a aflorar pequeñas alimañas sedientas de dinero fácil a costa de los demás. No entraré en el juego político, pues da para mucho palique, pero el caso es que nadie dijo nada sobre esto, y los pocos que se atrevieron, fueron silenciados. Empezamos a vivir en un mundo ideal sostenido por mondadientes. Era lo que se conoce como la burbuja inmobiliaria. Poco a poco, se empezó a vivir por encima de las posibilidades, gracias a lso créditos que daban los bancos. Muchos se quejaban de que los sueldo no subían, y el resto de productos sí. Pero nadie les hacía caso. Eran pocos, y el país funcionaba igual con esos pocos locos reivindicando sus derechos.

Nos engañaron con el euro. Nos dijeron que todo se mantendría, pero no fue así. Muchos protestamos, pero tampoco sirvió. No estábamos organizados. Pasaron los años, y cada vez la cosa ha ido a peor, tanto, que ha llegado un momento en que los habitantes de este trocito de mundo hemos dicho basta. Las personas con sentido común hemos dicho basta. Y el que no lo ha dicho, no tiene un claro sentido ético de la justicia y la igualdad. Está en todo su derecho de no decir basta, pero que no intente hacer ver lo que no es. 
Esta vez todo empezó con una pequeña manifestación a la que asistimos unos cuantos, y que terminó con una pequeña acampada en la puerta del Sol. La voz corrió como la pólvora, y mucha gente empezó a sumarse a un movimiento que arrancaba. Hicimos bien en creer en ello, porque a día de hoy hemos conseguido mucho más de lo que nos creíamos capaces. Y somos capaces de mucho más!

Ahora...ahora es el momento de cumplir las promesas que nos hicimos. Porque ayer no lo hicieron por nosotros, porque mañana es tarde...Ahora.

Nuestro kilómetro 0 de Madrid ha servido para dar comienzo a otra carretera, nuestra propia ruta del PUEBLO. Sumaros todos, pues todos somos parte. Y que la fuerza nos acompañe, pero siempre pacíficos.
 
Larga vida...





miércoles, 13 de abril de 2011

TE QUIERO...

Y es así y punto.

domingo, 19 de diciembre de 2010

El Gato de la Luna

Fueron años estupendos. Vivimos una época tremenda, de gran movimiento. Todos los días había novedades, fotos nuevas de vez en cuando, algún que otro mundano o fulana que colonizaba su sitio, allí donde se merecía estar. Comentarios en el libro de visitas. A más de uno y a más de una le sirvió aquel rincón para exponer sus sentimientos sin que nadie supiese quien era. O casi nadie. Algunos, también, dedicaron aquel espacio para mostrar su disconformidad con algo o alguien, y sembrar la cizaña. Pero es algo que forma parte de este mundo. Nunca llueve a gusto de todos.

Después de aquellos años, un día, sin saber por qué, no hubo comentarios, y al día siguiente tampoco, y al siguiente igual. De vez en cuando alguien se acordaba, y entraba en aquel lugar que para tantos había sido un gran referente, un lugar de encuentro, y preguntaba si estaba todo bien. Sí, estaba todo bien, pero aquello ya no volvió a ser lo mismo. Hubo una actualización de fotos, pero aquello ya era parte de otro mundo, otra realidad paralela. Aquella web empezó a morir, sin darnos cuenta.

Año tras año se renovaba el dominio, por no perderlo, por ver que todo podía resurgir. Pero las necesidades de cada uno, incluidas las mías, eran distintas. Poco a poco, el webmaster, también fue abandonando su proyecto, un proyecto que surgió de la nada, y que de la misma forma tendía a desaparecer. Nos quedamos con los buenos momentos.

Hoy, a todos los que alguna vez formásteis parte de www.elgatodelaluna.com, tengo que daros las gracias. A todos los mundanos y fulanas que han habitado allí (incluido, por supuesto está, el gran personaje que le puso nombre a esa sección), GRACIAS. Todos vosotros hicisteis un sitio de reunión, y me hicistéis sentir bien, incluido el gato respondón aquel, o los malos comentarios. También todo aquello sirvió para forjar un alma. Gracias de nuevo.

El Gato de la Luna,  como web, se extinguirá el 31 de Diciembre de 2010. Hasta entonces, podéis todavía pasar a darle la despedida por su libro de visitas. Abrazos para todos, y para todas.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

- Sssshhhh...pueden oirte!

- le susurré al oido, mientras le tapaba la boca. 

Ella no pudo más que aguantarse la risa. Siempre lo hacía. Ella era así de natural, de espontánea. Sus grandes ojos azules no hacían más que enamorarme cada día más, y cuando se lo decía, se reía, como si no fuese con ella. Canalla, pero dulce. Así era ella. Pasábamos algunas tardes viendo la tele, o alguna serie de internet. Ella, refugiada en la manta, haciendo suyo el sofá. Yo, acoplándome a sus huecos, feliz. Se me notaba en la cara, decían.

Aquel día de mi marcha era un recuerdo demasiado presente. No soportaba la lejanía de su voz, la falta de su piel, de sus besos. Todo se había parado ese día. Habían pasado unos cuantos años de aquel momento, y aún quedaban unos cuantos para poder volver a verla. Pero ella sabía que podía confiar en mí, y lo mejor de todo es que yo sabía que podía confiar en ella. Por eso, todas las mañanas sonreía por tener, por fin, la suerte de mi lado.

Cogí la guitarra para cantar nuestra canción, y sin darme cuenta fueron sus manos las que acariciaron las cuerdas. Me había traido porras para merendar, y le habían regalado dos churros. Miré sus ojos, y suspiré. Gracias.

Me moriré de ganas de decirte...que te estoy echando de menos...

miércoles, 6 de octubre de 2010

Querida Delilah...

Podría empezar este texto como Pablo Neruda, como aquel Vigésimo poema de Amor de Pablo Neruda. De echo, he empezado así, igual que el. Porque al igual que el, hoy, me agarra por dentro una sensación que no me deja pensar con claridad...

Yo ni siquiera he sido tan afortunado como Neruda. Lo he sido aún más. Al haberme cruzado contigo, un día normal, en algún lugar del Mundo. Y desde entonces, nada ni nadie dijo lo que iba a pasar, y nos fuimos labrando un camino que, a pesar de tener jardines que hicimos nuestros, tocando la guitarra mientras nos mirábamos a los ojos, era un camino complicado. Y sigue siéndolo, eso ya lo sabemos. Pero no mucho más que el camino que pueda seguir otro. Nosotros tenemos una ventaja, y es que podemos ser felices. Sí, es cierto, tendremos que renunciar a muchas cosas, pero otras llenarán esos huecos. Es la ley física más universal que existe, la del vacío....


"Te garantizo que habrá épocas difíciles. Te garantizo que en algún momento uno de los dos o los dos querremos dejarlo todo. Pero también te garantizo que si no te pido que seas mío... me arrepentiré toda la vida, porque se, en lo mas profundo de mi ser, que estas hecho para mi". Qué razón tiene esta frase...

Tan sólo sé mirarte a los ojos, y no puedo prometerte nada, porque no sé más allá de eso. Eres tú la que decide, y yo estaré siempre sonriendo a tu lado.



lunes, 30 de agosto de 2010

Learning to be better person...


Quien me conozca sabe cómo soy. Un cabeza loca. Un tipo desequilibrado, que va más allá con los límites normales de cualquier persona. Quizás por eso las personas se fijan en mí. Un gran amigo, hace poco, me definió como una persona entrañable y buena. Se lo agradezco mucho, pero yo sé que a veces no ha sido así.


Sin querer he herido a muchas personas, y he perdido muchos amigos, que eran muy importantes para mi y que no supe valorar. Nunca los he recuperado. Con algunos todavía mantengo el contacto. Con otros, ni siquiera eso. Mi penitencia. Nunca se me dio bien coger el toro por los cuernos, y ahora, intento aprender a marchar forzadas. No sé realmente qué es lo que me impulsa ser así, qué es lo que me hace obviar al resto de personas y ser yo el que se ponga delante, sin tener en cuenta nada ni nadie. El caso es que ha pasado, y que aquello no puedo cambiarlo. Lo que sí puedo hacer es pedir perdón. Perdón por todo aquello que hice mal, sin hacerlo aposta. Tan sólo ocurrió, y no pude evitarlo, por débil, o por no darle la importancia que tenía.

Hace años, yo tenía un grupo de amigos. Éramos como hermanos, todo el día juntos. Montábamos en bici, salíamos por las noches, íbamos de conciertos...conocíamos a chicas. Ese era mi punto débil. Me gustan demasiado las chicas. Como a todos. Pero yo no fui capaz de controlarme. Era como una droga, como algo que te arrastra a querer más y más. Tiempo después, un psicólogo me dijo que aquello era por la necesidad que sentía de sentir afecto. De tener a alguien que me quisiera al lado. Y me dijo: ¿Por qué no buscaste en tus amigos ese afecto? Ya era tarde. Casi todos se habían ido. Sólo quedaban unos pocos, y a esos pocos empecé a cuidarlos como se merecian. Pero dentro de mi había un nudo por haber llenado la puerta de la casa de mis antiguos amigos de clavos, y aunque los hubiese sacada, aquella marca aún existía. Y yo no podía cambiarlo.

Hace poco tuve una gran conversación con una bellísima persona. Llevaba mucho tiempo queríendo hablar con esa persona para poder saber más acerca de uno de mis amigos, que ahora es su chico. Lo que ella me contó me dolió mucho. Pero seguro que nada comparable a lo que le dolió a mi amigo en aquel momento. Dios, ¿cómo pude ser así?, me pregunté a mi mismo. Ahora, cada vez que pasa a mi lado me siento peor, y me encantaría poder acercarme a él y decirle lo siento. Y tan sólo soy capaz de escribirlo, porque no sé si cambiaría algo. Quizás ya es tarde, y tan sólo puedo aprender de aquellos errores.

Recuerdo también un momento de rabia que terminó con un empujón por defender a otro amigo, y que derivó en la pérdida de otro amigo. Y cómo a otro gran amigo, sin saberlo, le hería cada vez que a él le gustaba una chica y esa chica acababa conmigo. Si pudiese volver hacia atrás cambiaría todo lo que no he hecho por conservar esas amistades...tan sólo puedo pedir perdón a personas como Chucho, o como Jorge, o como Miguel, todas ellas personas muy importantes para mí, y que de una forma u otra se vieron heridas por mi culpa. Lo siento, de verdad. Sé que es dificil, pero si algún día decidís perdonarme, yo estaré ahí, para intentar no defraudaros. A veces, las personas necesitan una segunda oportunidad. Cada fruta tiene su tiempo de maduración distinto...

A ellas, a todas las personas que se sintieron heridas alguna vez por mí, lo siento. Si sois capaces de perdonarme, aquí estoy...Gracias.

You want a tackle in your life...

Lo diré sin rodeos: nunca me gustaron los Estados Unidos. Todo lo que veía de aquel país, y todo lo que escuchaba, me parecía algo que no debía de tener en cuenta. Siempre era negativo, e incluso en las películas americanas, todo aquello parecía un sin sentido, un país creado de una manera anárquica y sin una razón de ser. Durante todo ese tiempo, fui conociendo personas que, de una manera u otra, sentían una atracción por los Estados Unidos. No llegaba a entender el por qué. Era como si un gran escalador, por poner un ejemplo de algo que conozco, te dice que subas por donde el sube, que es fácil. Tú no te lo crees, porque él no te sabe decir cómo tienes que hacerlo, y sobre todo, cómo tienes que sentirlo...

Poco a poco fui descubriendo paisajes de aquel entorno, y me maravillaron. Fue la primera vez que le presté atención a EE.UU. Sus parques nacionales, sus edificios espectaculares, sus barrios tan impolutos. Pero siempre algo negativo ensuciaba aquella imagen. Violencia, racismo, brutalidad desmedida...adjetivos que calificaban aquel país de un sitio peligroso. Pero fui capaz de dejarlo a un lado, aunque cada vez que alguien me nombraba algo de aquel país, yo decía que tenían mucho que aprender de nosotros. Me equivocaba en cierto modo.

Hace unos años conocí a una gran persona. Una bellísima persona. Él juega al fútbol americano. Fui un poco desconfiado cuando él me hablaba de todo aquel juego que se había convertido en un cimiento más de la sociedad americana. Accedí a ver algún partido, e incluso, sin llegar a entenderlo, había algo que me llamaba la atención, pero no sabía diferenciar el qué era. Día tras día fui conociendo a mi amigo, y sabiendo cómo pensaba, y por qué creía tanto en Estados Unidos. "No todo es malo", me decía. La forma de vida americana tiene mucho que aportarnos, lo que pasa es que eso no se importa hasta España. Este año, él pudo viajar por fin a vivir su pequeño sueño americano. Yo estoy seguro de que volverá. Nunca se lo dije, pero viendo las fotos de aquello, y sobre todo, escuchando lo que contaba de su experiencia allí con la gente, empecé a ver la luz al final del túnel. Había cosas positivas. Había mucho respeto por las personas, mucha pasión por el deporte, y otra forma distinta de sentir la vida. El sueño americano. La libertad.

Hoy, después de unas semanas viendo películas en las que se vive ese sueño americano, aunque la realidad no sea exactamente así, he comprendido el por qué de muchas cosas. El por qué el sueño americano también estaba llamando a mi puerta. Hoy he podido comprender un poco más el fútbol americano, y la FRATERNIDAD que ello supone. Ojalá en España, país donde resido, se diera la mitad de toda esa buena fe de muchos americanos hacia sus vecinos. Sí, Estados Unidos es un país patas arriba, con la economía en el suelo, con muchos problemas sociales, y armas en las calles. Pero también está el país de la amabilidad, del amor hacia lo que tienen al lado, y de la libertad bien entendida.

Muchos amigos volaron para allá, y dijeron que era increible. Esta semana otros dos amigos volarán para allá, para Washington y para L.A. Espero que puedan sentir un poco de ese sueño americano...