domingo, 26 de abril de 2009

Vuelo...

Desde el aire observo como todo cambió, sin aviso. El Mundo sigue girando, pero algo que no sé que es cambió...

Tu mirada está más lejos de lo que mi vista llega a alcanzar.
Tu corazón me apresó, pero luego se arrepintió...

Y luego estás tú. Y tú. Y tú también. Lo siento.
Y gracias por hablar de nuevo tú ayer, conmigo. Anoche lo necesitaba.

Tú y yo iremos a montar a caballo, o en moto. Incluso a escalar.

Tú, no sufras tanto, porque no merece la pena, porque apenas tus 15 años no son más que una nube pasajera que te llevará a lo más alto.

Y tú, dulce nube sureña, deja de sufrir. Y mira. Mira lo que tienes delante, porque seguro que es increible. No le tengas miedo a pesar de que él nunca volvió...no lo hará y es lo mejor.

Y para ti, el último verso; Tengo el corazón rojo de quererte, y tengo los ojos negros de no verte...

Ahora no tengo prisa...

El que quiera entender, que entienda...

viernes, 24 de abril de 2009

Un día en el Mundo...

Por el día nos encierran en sus jaulas de cemento
y aprendemos del león.
Por las noches atrapamos corazones asfixiados
y disparos en su honor.

Mírame, soy feliz, tu juego me ha dejado así.
Consumir, producir, la sangre cubre mi nariz.
No sé dónde quedó el rumor que nos vió nacer,
pagó la jaula al domador.

Dilatamos las pupilas en encuentros con sirenas
con las piernas de neón.
Y blasfemamos por dios, prometemos por vos.
Machacamos nuestros cuerpos prietos por un sueño de cartón.

Mírame, soy feliz, tu juego me ha dejado así.
Disfrazar, seducir, ponerme guapo para ti.
No sé dónde quedó el rumor que nos vió nacer,
pagó la jaula al domador.

Mírame, soy feliz. Mírame, tu juego me ha dejado así.
Mírame, ¿qué hago aquí? Mírame, tu juego me ha dejado así.

No sé qué fue de aquel rumor que nos vió crecersiendo la carne del león.
Mírame, soy feliz, tu juego me ha dejado así.
Engañar, seducir, ponerme guapo para ti.
No sé dónde quedó el rumor,pagó la jaula al domador.
Mírame, soy feliz. Mírame, tu juego me ha dejado así.

martes, 21 de abril de 2009

Hoy...

...soñé contigo.


Otra vez. Hacía algunos días que no lo hacía, que tenía todo atado y bien atado. Nada de lo que pasó me había llegado a tocar, tan sólo me había rozado, pues era lo normal, lo más lógico después de racionalizar todo. Pero esta noche, volviste a llenar todo...


Y el despertar fue duro, amargo. Pensar que todo podía haber sido diferente, que la distancia al final, como siempre he creido, hace mella en los corazones. Fue simplemente maravilloso volver a verte en sueños. Volver a ver tu sonrisa, a mi lado, feliz. Sé que lo fuiste, el tiempo que lo estuvimos. Me lo dijiste. Al igual que yo.


Ahora, como desde hace unos días, toca volver a empezar, aún con tu recuerdo en mi cabeza, rebotando...


Fue tan efímero, el caminar de tu dedo en mi espalda dibujando un corazón...

sábado, 18 de abril de 2009

Ya empezó...


Juntamos otra vez
tu juego y mi razón,
mi juego y tu razón

Quedamos a las 10:00
para recuperar
nuestro hilo conductor...

...y dices que no pasa nada...
...que el jet lag no te afectaba
...y regresaste cantando
"no te veré por un rato"

...y dices que no pasa nada...

yo lo necesitaba
me tiro por la ventana
de tu casa encantada

yo me comí las paredes
tu te empapaste en granada
de la mirada de gente que
que sonríe atontada

la semana pasada
no era lo que esperabas
sólo fue un movimiento
que hiciste fuera de tiempo

yo lo necesitaba
dices que no pasa nada
que volar no te afectaba y yo
...me guardo el corazón
me guardo el corazón

no vuelvas a llamar
si no es para decir
que todo esta al revés...

miércoles, 15 de abril de 2009

Hoy me viene al pelo...

Oh! Nena, si encontrara una sola razón
para que te alejases de mí y me dejaras así.
Oh! Nena, si hubieses tenido valor,
ahora no estaría aquí sin dejar de pensar en ti.

Y creo que jamás debí dejar que pasara aquello,
me ablandé al sentir tu amor, y tu miedo nos alejó.

Oh! Nena, cuántas veces he llorado por ti.
Hasta a veces siento, he llegado a pensar que mi vida se iba a acabar.
Oh! Nena, cuántas veces te he querido decir
que quería volver a empezar y que no quiero nada más.

Mi estómago se hacía un nudo
pensando que no volverías.
Y no has vuelto, es verdad,
y es probable que no vuelvas jamás.

Oh! Nena, cuántas veces te he querido decir
que no puedo vivir sin ti, que sin tu amor no hay nada para mí.
Oh! Nena, si quisieras escuchar
que sin tus besos no sé qué hacer y que me muero porque estás con él.

Y creo que jamás debí dejar que pasara aquello,
me ablandé al sentir tu amor, y tu miedo nos alejó.

Oh! Nena, no te puedes ni imaginar
lo celoso que he llegado a estar y que mi vida no va a cambiar.
Oh! Nena, esto puede ser un error,que tal vez sería mejor estar juntos otra vez los dos.

Mi estómago se hacía un nudo
pensando que no volverías.
Y no has vuelto, es verdad,
y es probable que no vuelvas jamás, no vuelvas jamás.

martes, 14 de abril de 2009

Te prometo...


...que te escribiré una canción. Y un cuento. Porque te lo merecerás.

lunes, 13 de abril de 2009

Recuperando textos de hace años...

Hace algunos años escribí estos textos. Van de la mano, como dos hermanos...



Sexo agobiante, pegajoso, estéril. Lleno de gotas de sudor. Oloroso. Penetrante, inolvidable. En la cama, en el salón, en el baño, en la cocina, en el parque, entre dos coches, en un probador del corte inglés, cerca de un polvorín, para darle mayor misterio y emoción. Sexo de altura, de locura, de corazón. De abrazos compartidos, de miradas, de roces de manos, de guiños, de encontronazos. Sexo misterioso y puro. Puro sexo. Sexo de ida y vuelta, improvisado, rejuvenecedor. Sexo en la nieve, en la playa, en la montaña. Debajo del agua. En un avión. Sexo sin palabras, tan sólo gemidos, sin parar, una y otra vez. De domingo, de viernes por la noche, de sábado romántico tras salir del cine. Sexo de jueves, desconocido, pero necesario. Sexo en camas desconocidas, en pensamientos fantásticos, en paraisos inventados. Sexo, sexo, sexo. Y más sexo. No hay límite, sólo tú lo pones. Sexo cibernético, de webcam, de películas manga, erótico. Infiel, derrotador, enemigo. O quizás ganador, amigo, útil. Sexo del Yin y el Yan, sin sexo no hay amor, aunque no sea lo mismo, ni con los mismos. Sexo con tu pareja, con tu amante, con aquel que te dejó las uñas clavadas y con aquella que te dejó una espina. Sácate esa espina. No es malo. Es una forma de vida...

Sí, soy de los que les encanta el sexo, qué se le va a hacer...Yo también me canso de él, yo también busco el amor, o quizás le espero. Pero no por ello dejaré de disfrutar del sexo sin amor, porque es incierto, porque siempre existirá esa pequeña parte de cariño y amor hacia la otra persona, porque es cosa de dos, porque no te tienes que sentir mal por hacerlo, porque es algo inherente del ser humano. Me canso de tanto sexo, pero le adoro. Sin él, me sentiría todavía más solo. hasta que apareciera el amor...

Disfruta...y si quieres conmigo :P


Amor...

Amor loco. Loco de amor. Rebosa por todos los poros. Amor desconocido, inexacto, infantil. Amor de verano, de otoño, de primavera, de invierno. Amor de verdad. Amor verdadero. El verdadero amor. Amores que matan, que unen, que te atrapan. Que te alejan, que te rompen el corazón, que te lo cosen. Amor. Amor sencillo. Sencillamente amor. Suaves caricias de su amor tocan tu piel. Amor a gritos, a gemidos. Morir de amor. Vivir por amor. Amor al arte, al Mundo, a las fantasías, a los sueños. Amor de noche. De día. Amor de noche y de día. Amor a todas horas, en todas partes, rebosante de amor. Pegajoso, inútil. Querido, deseado, anhelado. Amor de madre. Primer amor. Lágrimas de amor, con sabor a chocolate, o a fresas. Perfume de amor. Amor universal, espacial, infinito. Como ir a la luna y volver. O más. Amor, amor, amor. El amor mueve el Mundo, o eso queremos creer. Amor, como el que yo te tengo, como el que te dejo sentir, como el que sentí. como el que sentiré. Amor de pasado, de presente, de futuro. Amor de un concierto, de un cine, de un teatro, de un bar. Amor vagabundo y pedigüeño siempre de más amor. Historias de amor...

Sí, soy de los que les encanta el amor, qué se le va a hacer...Yo también me canso de él, yo también busco el sexo, o quizás le espero. Pero no por ello dejaré de disfrutar del amor sin sexo, porque es incierto, porque el amor también se disfruta con las caricias y va más allá del sexo, porque me gusta cuando callas porque estás como ausente, porque es cosa de dos, porque no te tienes que sentir mal por hacerlo, porque es algo inherente del ser humano. Me canso de tanto amor, pero le adoro. Sin él, no quiero vivir, ni vivo...

Gracias por vuestro amor...

martes, 7 de abril de 2009

Por qué Te Quiero en 65 palabras...


- Te quiero porque creo que entiendes como soy. Te quiero porque a ti te puedo contar lo que a nadie le puedo contar. Porque puedo sentir que mi vida a tu lado cobrará sentido y dejará de ser vacía. Te quiero porque me preguntaste cuántos años tenía cuando murió mi padre, y eso nadie me lo había preguntado jamás. Te quiero tanto que me gustaría...


-¿Qué te gustaría..?


- No sé, no lo he podido escribir. Se me agotaron las palabras, 65 son muy pocas...


- Sí, son pocas...

miércoles, 1 de abril de 2009

6 años después...


Y pasaron 6 años. Qué rápido pasa el tiempo. Aquel final de julio de 2003 iba a ser el inicio de una época. Y yo no lo sabía. En mi cabeza rondaba la idea desde hacía tiempo, pero no me había atrevido a dibujar un boceto ni un pensamiento sobre cómo iba a hacerlo. No. Fue todo algo improvisado. Última semana de julio, últimos días de trabajo antes de las dos semanas de vacaciones...sin un destino. Comprendrí que por haberla dejado hacía unos meses, me había quedado sin destino. Yo solito me tenía que inventar uno. Y eso fue lo que hice...


Cuatro días antes de las vacaciones de verano de 2003 me hice un piercing en labio. El primero de los cambios que estaba por llegar. En mi casa se volvieron un poco locos con el tema, era algo fuera de lo habitual. Sí, recuerdo que aquello consiguió levantar un pequeño revuelo en casa. Un día antes de las vacaciones me rapé la cabeza. Al cero. La primera impresión asustaba, incluso a mi. Toda la piel de la cabeza allí, blanca. Mis padres y mi hermano creyeron que me perdían...


Al día siguiente emprendí un viaje hacia Cádiz, yo sólo. Tenía una compañera de facultad de prácticas en una tele allí, y me hacía un hueco en su casa de alquiler. El viaje fue también un viaje a mi interior. Hacía 7 meses que lo había dejado con mi novia de toda la vida, y la herida había tardado en cerrarse. Pero lo más importante es que no sabía si estaba preparado para otras relaciones, no sabía cómo iba a reaccionar. Sabía de alguna manera u otra lo que quería, lo que me llamaba la atención en otra persona y lo que me alejaría de ella. Recuerdo que cuando llegué a Cádiz quería volverme a Madrid a las pocas horas. Me encontraba en un territorio desconocido, extraño, solo y con pocas ganas de experimentar cosas nuevas.


Resultó que conocí a una chica que era compañera de mi amiga. Muy guapa. Nunca pensé que se podía fijar en mí, y aunque hablé con ella algunos días durante aquella semana, no tenía fuerzas para nada más. Llegó el día de mi partida, y organizaron una cena en casa de esta chica. Evidentemente fui. Yo ya tenía mi mente casi en Madrid. Iba a pasar por Extremadura para ver a un compañero de clase, y luego llegaría a Madrid, otra semana por allí tranquilamente y de nuevo al trabajo. Fue en ese momento cuando me di cuenta de lo que me sucedía...


Me di cuenta de que mi vida dependía sólo de mí. De que era yo el que la manejaba. Había estado tanto tiempo manejado por otra persona, que no sabía manejarme. Pero estaba empezando a notar esa sensación de llevar mis riendas, de saber lo que quería. Yo era el único que podía decidir que hacer con mi vida. Entonces comprendí que debía de plantarle cara a la vida, y empezar a buscar lo que yo quería. Lo primero que hice, después de beber bastante, y trasnochar hasta las 6 de la mañana, fue decirle a aquella chica que se viniese conmigo a Madrid. Yo no tenía nada que perder, y mucho que ganar. Su respuesta me dejó boquiabierto. Me dijo que quería hacerlo, que se quería venir conmigo a Madrid, pero que aún andaba con su ex novio, y no sabía que hacer. Le di un beso. Fue recíproco. Me di cuenta de todo lo que tenía dentro de mí...


Me quedé otra semana en Cádiz, y cuando tuve que volver a Madrid, era ya otra persona. Había despertado en mí todo lo que había tenido guardado tanto tiempo. Me había perdonado todos mis errores del pasado. Estaba a gusto conmigo mismo, y empezaba a sentirme vivo. Con aquella chica estuve dos meses. Ella se quiso venir a Madrid por mí, y le dije que se viniese por ella, no por mí. No era lo que yo buscaba, y tampoco era mi momento.


Desde entonces, todos los años, antes del verano, siempre me he rapado la cabeza. Era mi talismán, mi pasaporte hacia mi interior, recuperar las fuerzas y las ganas. Poder con todo, con todos. Cuando mis amigos me veían raparme la cabeza, temblaban. Decían: "Joder...ya has vuelto...qué peligro". Y tenían razón. Siempre ha sido mi fuerza interior, mi confianza. Hoy, después de seis años, me he vuelto a cortar el pelo, no a rapármelo. Es una sensación extraña. Pero me gusta. Sé que confío en mi, y que ya no es el pelo el que me da o me quita la fuerza. Soy yo, y las ganas que le quiera seguir poniendo a la vida...


Vive...


domingo, 29 de marzo de 2009

MedeM...



Decidí que tenía que hablar con ella… Primero le preguntaré cómo se llama…


… luego le diré que me llamo Otto y que se lee igual hacia adelante que hacia atrás.

martes, 24 de marzo de 2009

La crisis del cuarto de vida...

Le llaman la crisis del cuarto de vida.

Existe un momento durante tu etapa de los 20 a los 30 en el que te empiezas a sentir inseguro y te preguntas dónde estarás en un año o dos.

Te asustas al darte cuenta de que apenas sabes dónde estás ahora.

Te das cuenta de que hay un montón de cosas sobre tí mismo que no sabías, y que quizás no te gusten.

Te empiezas a dar cuenta de que tu círculo de amigos es más pequeño que hace unos años atrás...

Te das cuenta de que cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios... por diferentes cuestiones: trabajo, estudio, pareja, etc.. y cada vez disfrutas más de esa cervecita que sirve como excusa para charlar un rato.

Las multitudes ya no son "tan divertidas"... hasta a veces te incomodan.

Y extrañas la comodidad de la escuela, de los grupos, de socializar con la misma gente de forma constante.

Te empiezas a dar cuenta que mientras algunos eran verdaderos amigos, otros no eran tan especiales después de todo.

Te empiezas a dar cuenta de que algunas personas son egoístas y de que, a lo mejor, esos amigos que creías cercanos no son exactamente las mejores personas que has conocido y que la gente con las que has perdido contacto resultan ser amigos de los más importantes para ti.

Ríes con más ganas, pero lloras con menos lágrimas, y con más dolor.

Te rompen el corazón y te preguntas como esa persona que amaste tanto te pudo hacer tanto mal.

O quizás te acuestes por las noches y te preguntes por qué no puedes conocer a alguien lo suficientemente interesante como para querer conocerlo mejor.

Y pareciera como si todos los que conoces ya llevan años de novios y algunos empiezan a casarse. Quizás tú también amas realmente a alguien, pero simplemente no estás seguro si te sientes preparado para comprometerte por el resto de tu vida.

Atraviesas por las mismas emociones y te preguntas una y otra vez, y hablas con tus amigos sobre los mismos temas porque no terminas de tomar una decisión.

Los ligues y las citas de una noche te empiezan a parecer baratos y emborracharte y actuar como un idiota empieza a parecerte verdaderamente estúpido.

Salir tres veces por fin de semana resulta agotador y significa mucho dinero para tu pequeño sueldo.

Miras tu trabajo y quizás no estés ni un poco cerca de lo que pensabas que estarías haciendo.

O quizás estés buscando algún trabajo y piensas que tienes que comenzar desde abajo y te da un poco de miedo.

Tratas día a día de empezar a entenderte a ti mismo, sobre lo que quieres y lo que no.

Tus opiniones se vuelven más fuertes.

Ves lo que los demás están haciendo y te encuentras a ti mismo juzgando un poco más de lo usual porque de repente tienes ciertos lazos en tu vida y adicionas cosas a tu lista de lo que es aceptable y de lo que no lo es.

A veces te sientes genial e invencible y otras... solo, con miedo y confundido.

De repente tratas de aferrarte al pasado, pero te das cuenta que el pasado cada vez se aleja más y que no hay otra opción que seguir avanzando.

Te preocupas por el futuro, préstamos, dinero... y por hacer una vida para ti.

Y mientras ganar la carrera seria grandioso, ahora tan solo quisieras estar compitiendo en ella.


Lo que puede ser que no te des cuenta es de que todos los que estamos leyendo esto nos identificamos con ello.


Todos nosotros tenemos "veintitantos" y nos gustaría volver a los 17-18 algunas veces.

Parece ser un lugar inestable, un camino en tránsito, un desbarajuste en la cabeza... pero TODOS dicen que es la mejor época de nuestras vidas y no tenemos que desaprovecharla por culpa de nuestros miedos... Dicen que estos tiempos son los cimientos de nuestro futuro.

Parece que fue ayer que teníamos 18...¿¡Entonces mañana tendremos 30!? ¿¿¡¡¡Así de rápido!!!???


La vida no se mide por las veces que respiras, sino por aquellos momentos que te dejan sin aliento...Quizá le ayude a alguien a darse cuenta de que no está solo entre tanta confusión...





(Sacado de uno de esos pocos buenos forwards)

jueves, 5 de marzo de 2009

Confianza...

Recuerdo cuando empezaba a escalar. Los primeros pasos en una pared, sin cuerda, a poca altura. Era bastante fácil, mientras no te empeñaras en subir algo que tu fuerza era incapaz de darte por sí sola. Subir, llegar a lo alto de una piedra; ese era el reto.

Con el tiempo probé la escalada. Ya no era escalar piedrecitas en el jardín. No. Era algo más complejo. Había que disponer de Arneses, cuerdas y un montón de nombres técnicos de cosas que servían para poder sujetarse a la pared y no caerse...La primera vez que subí una pared de más de 2 metros, unos 15, me temblaba todo. No sabía ni colocar los pies, ni las manos, y llevaba puesto el arnés con la cuerda y no me fiaba de ello...

Todo el mundo me decía: CONFÍA. Sí, claro, que fácil les resultaba. Pero lo difícil era estar allí, en un terreno desconocido, recién descubierto, que se perfilaba como eso que siempre habías deseado hacer, y no querías que nada, ni nadie, estropease un momento tan mágico como ese que estabas experimentando...Poco a poco conseguía subir, como podía, sin prestar atención, hasta que un buen amigo, me enseñó el arte de la escalada.

La escalada no consistía en hacer el bruto, sino en la confianza en uno mismo, y en sus apoyos. Mientras todo estuviese con confianza, no habría problema. Así mismo, la cuerda y el arnés era otra extensión de esa confianza, por si algo fallaba. Me costó comprender el concepto. Yo no confiaba en lo que me rodeaba. Había tenido una experiencia terrible con el Snowboard, y todavía no había superado ese trauma. Pero mi amigo, poco a poco, y con mucha delicadeza, consiguió que yo sintiera esa confianza. Me demostró que, a pesar de que uno tenga poca fuerza, si sabemos colocarnos en la pared, podremos subir sin tanto esfuerzo. Era una simple observación de lo que había en la pared, y asimilar que éramos capaces de lograrlo.

Así subí mis primeras paredes, entre el miedo y la desconfianza, para pasar a la valentía y a la confianza. Es cierto que hay límites, pero siempre te los pones tú. Yo, con unos amigos, conseguí subir un poco la vía de escalada más complicada del mundo. Inalcanzable para mí, pero con astucia y confianza, logramos colgarnos de ella. La primera vez que confié en la cuerda, me di cuenta de que no estaba solo, sino de que había más cosas a mi alrededor que velaban por mi seguridad, y casi me decían lo que estaba haciendo bien, o haciendo mal...simplemente con el sentido común...De esa manera, llegué donde creí que nunca llegaría, y desde allí, un poco más arriba, y un poco más arriba, y un poco más arriba...

Ahora, cambia la escalada por el amor. Verás que tampoco es tan distinto...todo se basa en confiar en tí mismo, en saber que puedes lograrlo, en aferrarte a ese sentimiento y prolongarlo hasta que consigas llegar a buen puerto...Y el amor tiene una ventaja respecto a la escalada, y es que se puede hacer estando los dos muy juntitos...
Dedicado...





domingo, 1 de marzo de 2009

Sensaciones...


Llevo 29 años en este planeta. Llevaré otros tantos recordando momentos, lugares, emociones, sensaciones...Me encuentro en un pequeño pueblo del Pirineo español, rodeado de montañas nevadas, en una pequeña buhardilla de madera que me permite crear quimeras y sueños. Siento paz y armonía, a pesar de tener el corazón revuelto, dando tumbos. Se me asemeja un poco a la película de Wall-e, cuando conoce a EVE, y el se dehace en detalles para ella, y ella tarda un poco más en darse cuenta de que realmente le necesita. Así está hoy mi corazón...


Supongo que la vida es como un juego, como dice mi gran amigo Jesús, desde esa lejana China. Tiene toda la razón. Y además, añade que los que nos atrevemos a jugar con ella estamos ganando de antemano, pues las sensaciones que obtendremos de ello no llegarán a sentirlas personas cuyas vidas están llenas de las más monótonas rutinas. Quizás hace tiempo, mucho tiempo, yo era así. Recuerdo que grababa cintas de casette de la radio, y luego las escuchaba para ver lo que había grabado, y etiquetar por fuera la carátula con todos y cada uno de los nombres de las canciones que esa cinta contenía. Era muy ordenado. Llegué a etiquetar unas 80 cintas...y luego...Luego me di cuenta de la importancia que ello tenía. No me importaba saber qué había fuera...tan sólo quería saber que había dentro. Un día, dejé de hacerlo, sin ningún motivo. Mi vida siguió igual que todos los días...


Pero esas pequeñas cosas que hacemos de vez en cuando, sin darnos cuenta, son las que nos marcan este viaje llamado vida. Nadie sabe lo que nos espera después, quizás otro viaje. Pero lo que podemos hacer mientras es disfrutar de este. Yo tardé tiempo en darme cuenta. Quizás no debería de poner esto, pero hace poco alguien hizo vibrar mi corazón como hacía tiempo que no vibraba. Sí, las sensaciones son así de brutas; llegan y no se pueden parar. Hay que vivirlas...y después de esa brutalidad de sesación, llega la pausa. El miedo. Miedo a no poder controlar todo eso. A cambiar tu vida. Tu vida. La suya. Si de algo me arrepiento es de las cosas que no hago. No llegué a irme nunca fuera de este país por si aparecía el amor de mi vida justo antes de irme. Qué tontería...


Parafraseando a personas que tengo mucho aprecio, podría decir que los peores antros, a las peores horas, están llenos de la mejor gente. Que todo es posible en esta vida, incluso enamorarse, y vivirlo. Sí...Vivirlo. Es tan difícil como escalar el K2, mi montaña soñada. Pero sé que se puede...y lo mejor de todo, lo bonito no es llegar a la cumbre. No, lo bonito es el camino recorrido hasta llegar allí...


En mis oídos resuena música que me transporta a aquellos paisajes del Tibet, del Karakorum...del Himalaya. Allí donde nunca estuve, donde siempre soñé ir...donde mi corazón es libre y vuela, puede sentir sin miedo a nada. Todo es puro...Siempre soñé con esa sensación, y por eso, cuando la noto aflorar de vez en cuando no me gusta pararla.


Si has llegado hasta aquí, gracias por hacerme un hueco en tu corazón...


En mi mente no deja de aparecer una frase una y otra vez...


"Yo te voy a querer siempre, y si se acaba la gasolina, me muero..."


martes, 24 de febrero de 2009

Ustedes creen el el amor a primera vista?

Acaso existen otros?...

Tenía ganas de conocer a una chica argentina que fuera fan de Ismael Serrano. Tantas giras que hace por Argentina, y tantas historias que cuenta de aquella tierra siempre me fascinaron. Argentina para mí es ese país aún por descubrir. Mágico, dulce, amable. Precioso. Y no me equivocaba en nada. Esa chica es todas esas cosas. Por Argentina? puede ser. Pero lo importante, quizás es que la conocí. Conseguí conocer a una persona que pensaba que no exisitía. Reciprocidad. Esa es mi palabra elegida para definir nexo de unión...

A miles de kilómetros siento su mirada, sus abrazos, sus caricias. Nunca tuve nada igual. Supongo que porque la vida, esa que pasa por delante de nosotros, nos va permitiendo mejorar esas sensaciones. Nos abre nuevas visiones sobre cosas que teníamos previstas. Quizás es el momento...

martes, 20 de enero de 2009

La vida que nos espera...

Hace unos días doné sangre. Es algo que nunca había hecho, y me supuso una nueva gran experiencia. Todo partía de una foto, de un comentario, de la realidad de una chica, a la que no conozco personalmente, que narraba cómo toda su vida estaba controlada por la leucemia.Todo ello me hizo darme cuenta de que el mundo, por mucho que queramos, no funciona si los seres que habitan en él, no hacen nada para que siga moviéndose.

Hacía mucho tiempo que quería hacer algo así, algo por los demás, sin ningún interás, tan sólo el hecho de hacerlo por hacerlo, por sentirme persona. El plan era donar médula. Pero primero te tienen que hacer un análisis de sangre, para comprobar si eres compatible y luego ya extraer la médula, que no supone ningún riesgo. Así que como era necesario analizar la sangre, directamente la doné.


Las personas que habitan esta mi querida Tierra, muchas veces no se dan cuenta de que hay que ser solidarios, de que hay que tener en cuenta al prójimo. Muchas religiones prodigan con esa actitud, pero ninguna hace nada porque eso sea así. Es muy bonito ganar dinero de la fé de la gente, del miedo a lo desconocido, de las mentiras que se cuentan, y de muchas cosas más. Quizás tantos y tantos problemas que existen en la sociedad hoy en día sean a causa de que no confiamos en nuestros semejantes, de que provocamos guerras y odio entre nosotros. Si en vez de eso, nos dedicáramos a hacer algo más el amor, y a confiar en nosotros mismos, como seres humanos, muchas cosas cambiarían.


Quizás ni siquiera esté en nuestras manos eso. Es cuestión de mucha evolución. Pero si creemos en ello, y lo transmitimos de generación en generación, puede ser que llegue un día en que todo cambie. Y nuestros sucesores nos lo agradecerán...Pero claro, hay que creer en el ser humano...Tú crees en el ser humano?



miércoles, 14 de enero de 2009

Sobrevolando...

Me perderé un millón de veces antes de encontrarme...




lunes, 12 de enero de 2009

Salta por la ventana, valiente!

Nunca quiso mirarme de frente...y dar un paso adelante.




miércoles, 7 de enero de 2009

Un corazón no es para siempre...



Dártelo es mi privilegio

y como te lo doy, te lo podré quitar.

Un corazón no es para siempre,

a veces tienes q devolverlo...


-la noche es mágica también, no?-

-y trágica.

Me pasaba las horas

acariciando mi herida,

se me iban los días...


No me pidas que te espere,

por que siempre que espero

estoy persiguiendo.


Yo intentaba escrutar las estrellas,

mientras tu te pintabas las uñas de los pies...


Sí, te veré surfear de nuevo,

con tu traje de sirena

y tu tabla plateada.


En una habitación con vistas,

con una desconocida que conocí

en mi búsqueda de la felicidad,

me vi interrumpido por la metafísica.


Escribo sobre ti desde hace mucho,

mucho antes de conocerte.

Y si no te veo aquí

te veré en mis sueños...


Tengo mi tristeza siempre ahí,

escondida poniéndose guapa.

Y cuento con ella

pa´que me sepa guiar...


Más allá de tí...

Más allá de mí ...

viernes, 2 de enero de 2009

Sentimiento enfrentados...





Me encuentro en Andorra, tierra de nieves. Estoy trabajando aquí. Empieza mi temporada de nuevo, como un huracán que no me deja ni observar que hemos cambiado de año. Estos viajes de día 1 de enero me trastocan, pero más porque me pierda el día 5 en mi querido Madrid, y esa reunión tan familiar el día 6. Estos días siempre me he sentido un niño, y estos dós últimos años, mi trabajo soñado me impide disfrutar de eso. Es el precio que tengo que pagar, supongo.




Viajar siempre me supone una alegría, un cambio de aires, una nueva experiencia, Pero también me supone echar de menos aquello que dejo allí, en donde se mueve mi vida normalmente. Es una sensación de que nada ni nadie me echará de menos. Sensación de soledad. La única que me acompaña en el viaje, como siempre. Y eso que sé que no es así. Pero a veces, la mente nos quiere jugar malas pasadas.




Este año me he traido a alguien más de viaje. Como el año pasado. Ella no sale de mi cabeza. Curiosa la manera que tiene el ser humano de atormentarse la vida. Mientras me deslizo por esas pistas blancas, disfrutando con ello, observo como parejas, familias, se divierten juntos. Mentiría si dijera que no los envidio. Añoro tener a alguien a mi lado para compartir estos momentos. Siempre suelen ser un amigo u otro los que me acompañan cuando dejo Madrid. Menos estos días, que son viajes de trabajo. Asi que Ella me acompaña, la calma que nos trae su tempestad, diría algún gran cantautor. Ella no está aquí, sino en mi mente.




Tengo 29 años, un hermano casado , una familia que me quiere, unos amigos fabulosos. Un montón de años disfrutados, vividos como nunca imaginé. Pero ahora mis planes van por otro lado. Mi cuerpo me pide tranquilidad, leña en la hoguera que caliente mis pies mientras veo una película en el sofa de casa. Retoques de soledad deseada. Y por supuesto, muchos momentos de roces, yemas que recorren el cuerpo de una mujer amada, de un proyecto en común que, al fin y al cabo, eso es lo que es la vida. Ella puede ser eso. Pero también puede no serlo.




Este simple principio de incertidumbre es el que recorre mi cabeza desde uno de sus lados hasta el otro, y vuelve a hacerlo, creando una incercia loca, sin parar, pensando una y otra vez en lo que puede ser que sea, o en lo que puede ser que no sea...




Vértigo, que el mundo pare....

domingo, 28 de diciembre de 2008

Volver a empezar





Quizás en nuestro carácter está nuestro error, en esperar que todo suceda, y en el fondo, nunca estamos esperando, sino más bien todo lo contrario, moviéndonos por crear más y más ocasiones, incontables, para sentirnos vivos y, de una vez por todas, sentirnos tan felices como esa felicidad que intentamos irradiar a todos los que están a nuestro alrededor.



En momento como estos, me pregunto si es correcto lo que hacemos. Me quedo quieto, sin actuar, observando. Y no veo que pase nada. Nada de nada. Pienso en la primera vez, en aquella que nunca se olvida. Luego vendrían otras. Tantas otras. La que nos rompió el corazón, y la que nos convirtió en lo que somos, un corazón miedoso de sentir, de dejarse querer.



Y ahora, después de tanto tiempo, sientes que estás preparado de nuevo. Te gustaría volver a tener todas esas oportunidades que rechazaste en el pasado, esos momentos de felicidad que dejaste pasar. Y lo único que consigues es darte de bruces con tu vida, desde el punto de vista de la otra persona. No es su momento, como no era el tuyo entonces. Lo entiendes, aunque no quieras asimilarlo. Fue tu actitud hace tiempo, por eso sabes cuál es el final. Y no sabes cómo decírselo. Cómo hacerle saber que es importante para ti, que cuentas con ella para un proyecto común de vida, a largo plazo. No hay manera humana de hacer ver eso. Tan sólo el tiempo es capaz. Y entonces, puede ser que ya no sea tu momento.




Y otra vez volver a empezar...¿dónde me equivoqué?