lunes, 3 de agosto de 2009

Les vents du Portugal...

Hacía calor aquella tarde, y ella se retrasaba. Me quedé dormido en el sofá esperando que el teléfono sonase. Un par de horas más tarde ocurrió, y ya no había marcha atrás...

El atardecer perseguido, el sector 3 de Guincho, tu dolor de espalda. Los masajes. La lluvia, la huida hacia más lluvia. Empapados bajo la lluvia y las nubes, sin ver nada. La pasta al gusto! El Sol...la playa, la primera vez que te escuché hablar de ti, en la arena de la playa. Los surferos y kite surferos. Escalando contigo. Escuchándo tu sincero interior mientras escalabas. Las fuerzas que saqué a saber de dónde para llegar arriba de ese V- V+. Tú conduciendo. Huevos! Intento de ver una película, y dormirnos. Tu espalda y el masaje. El despertar. La locura en la playa. Mi ímpetu, compensado por tu sensatez. Otra playa, calor. De qué color son tus ojos. De nuevo tú conduciendo. Un paisaje espectacular. Una cala llena de conchas. Trepar antes de escalar. La bajada. Otro camping. El brillo de tus ojos después de una ducha, cenando en un Mc Donalds. Lechuga. Lo has conseguido. Enrique y Ana. El coche al camping mientras intentaba encontrar esa palabra. Viento. Mucho viento. Otra playa. Al coche de nuevo. Hasta Madrid.

De nuevo el brillo de tus ojos. Mis dudas, mi no entender. Mi no querer entender. Me paro. Pero sigo. Por fin hablas, y me gusta. Me siento menos prisionero. Claro que quiero volver a quedar...

Lo siento. Nadie me enseñó a querer. No hay instrucciones, y a veces puedo resultar pesado. Pero es con toda la mejor voluntad. Sólo dejate llevar...cuando estés preparada. Nadie sabe cuando será eso...

Gracias por estos días...

sábado, 25 de julio de 2009


Cuando me dijeron que ibas a volver pensé que tenía que ser mentira. No me lo creía, simplemente. No podía ser que después de tanto tiempo fuera, después de todo lo que te costó conseguir arrancar tus raíces y largarte, fueras a volver. Te me antojabas una estrella a la que seguir, una estrella a la que mirar, de lejos, sin poder tocarte. Tan sólo mirándote en lo alto, guiándonos a todos hacia nuestros caminos. Eras la voz de nuestra conciencia, el aliento en esos momentos donde todo se nos había nublado, y necesitábamos de una guía en el camino. Allí estabas tú.

Fui a verte al aeropuerto, pero no para que tú me vieses, sino para verte yo. Escuché como daban por los altavoces la llegada de tu vuelo por la puerta número dos, y me fui hacia la sala de espera de aquella puerta. Había gente por todos lados. Pude distinguir a algunos amigos y amigas tuya, con pancartas de bienvenida. Tus padres también estaban allí. Me camuflé detrás de unas plantas artificiales, esperando para ver tu amable cara. No tardaste mucho en aparecer. Sonreías, mientras arrastrabas una bolsa con ruedas y portabas una mochila enorme, tan grande como aquellos viajes que hacíamos juntos, tan pesada como eran las nuestras entonces recorriendo el Pirineo, o los Alpes. Lejos, en la memoria, quedaban aquellos días, a pesar de que si cerraba los ojos podía sentir que aún estábamos allí, los dos juntos, felices, para siempre. Sé que nunca olvidarías aquellos interminables días. Eran nuestros universos infinitos.

Abrazaste a tus padres, y todos tus amigos, uno por uno, te iban dando la bienvenida. Pero había algo en ti que no para quieto. Tus ojos, como si fuesen dos radares, observaban por todas partes, oteando, buscando algo que no encontrabas. Sentí un latido más fuerte en mi corazón, y me escondí mejor. No pudiste localizarme, aunque ahora ya sé que lo estabas haciendo.

Saliste del aeropuerto casi sin darte cuenta, y del mismo modo te subiste en el coche de tus padres. Siempre fui un paparazzi con talento, y me dispuse a seguirte, pues era casi imposible que me reconocieras, aunque tu mirada seguía buscándome una y otra vez. De haberlo sabido... Llegué a tu casa antes que vosotros, y trepé por aquel árbol donde me enseñaste a amar, hasta nuestra rama, nuestro rincón por encima del Mundo. Al rato apareciste por la ventana, cansada, con la mirada perdida. Estabas de nuevo en Madrid, y eso para ti suponía un fracaso sobre tu plan de sobrevivir lejos de lo que siempre habías conocido. O eso creía yo. Estuve observándote cerca de dos horas, un tiempo que se me pasó volando. Cuando bajé de nuestra rama, era ya de noche, y no pude ver la ramita que había crecido, después de tanto tiempo, justo enfrente de mi cabeza. Sonó un "crack", y se rompió. Me quedé en silencio, mordiéndome los labios, aguantando el dolor, y sintiendo correr la sangre a borbotones por la frente y la nariz, hasta quedarse colgando en la barbilla, y deslizarse hacia el suelo. Entonces, me viste.

El resto, ya lo sabes, me dejó perplejo. Saltaste desde tu ventana hasta el árbol con un botiquín. Tú siempre llevabas botiquín, y yo casi nunca. Confiaba en la suerte de mi vida, pero cuando tú te fuiste, te habías llevado mi suerte, o lo que es lo mismo, mi vida. Pero yo sabía que era lo que querías, y siempre te dejé hacerlo. Hoy me has dicho que tenía que haberte parado los pies. Cómo iba yo a saber que me ibas a echar de menos... Me curaste la herida, y me contaste el por qué de tu vuelta. Te dije que ya lo sabía, que te habían puesto las cosas muy difíciles allí arriba, y que no era lo que querías hacer. Me dijiste que esa era la versión oficial, pero que había otra detrás de todo eso. Me contaste que eras la que mayor futuro tenía en la agencia, que hasta tus jefes querían que te quedases. Pero que te habías dado de cuenta de algo estano allí arriba, frente a aquella aguja, y es que si no era junto a mí. no lo disfrutabas...

Así que era eso. Habías vuelto por mí. Después de tanto tiempo, después de intentar olvidarte y no conseguirlo, habías vuelto porque me querías. Después de tanto tiempo intentando olvidarme, te habías dado cuenta de lo mucho que te quería. Nunca es tarde, pensaste.

Ha sido una mañana inolvidable, como todas las que pasan en un parque. ¿No serás tú?¿No serás tú? Quizás no importa el sitio, y eso está de más...

jueves, 23 de julio de 2009

Al borde del abismo


Estoy allí de pie, justo en el borde. No me atrevo a mirar abajo, aunque de vez en cuando, sin mi permiso, mis ojos dirigen su mirada hacia el infinito...

Nunca me acostumbraré a esta sensación, por más montañas que suba, y más difícil se me haga el camino. Quizás porque no me da miedo estar arriba, sino caer hacia abajo, de golpe, sin esperármelo...

Mañana será otro día...

lunes, 20 de julio de 2009

Cuando el sabio apunta al cielo...


...el imbécil mira al dedo.

Pero que tonto he sido!!! No me he dado cuenta de las puñeteras señales! Yo, todo un artista en el arte del cazador! Yo, el increible mito de la moqueta verde, el que se forjó una imagen que no quería por capullo, por querer vivir lo que no había vivido durante los años que me tocaba!

Pero si hasta soñaste conmigo! Jajajajajaja...

La vida, a veces, nos soprende de la manera más increible que tiene, colocándonos una sonrisa de estúpidos que nos encanta a todos y a cada uno. Y te quedas con esa cara de idiota, sin saber qué ha pasado para que todo cambie...

Desde Diciembre, tus señales han estado ahí. Las mías también, pero nunca quise verlas, nuca creí que alguien como tu cambiase su vida. Aún a día de hoy no sé si lo has hecho, pero mi maldita forma de crear quimeras me hace soñarte, como me soñaste tú un día, y me emociono, sin querer, queriendo evitarlo, para no vivir algo que no ha ocurrido, y que puede ser que no ocurra. Pero quizás la magia de la vida radica en esto, en que puedo imaginar todo lo que quiera, siendo feliz ahora mismo, y sin pensar si mañana será así o no. Y si lo es, mi cara de idiota seguirá alumbrándote cada mañana al despertar, y un día me preguntarás si te quiero, y tendré que reirme. O quizás te mire con cara de idiota y te diga que sí, que te quiero, que te quiero desde el primer día en que te conocí, y que no te tuve en cuenta porque eras tan perfecta que te me antojabas imposible, como imposible es que esta noche alguien me haya cogido de los brazos acariciándome, y me haya quedado flipando por no saber si ha sido real o un sueño.

Poder cantarlo, por fin...coserme en el bolsillo de tu pantalón!

Alkaid, Mizar, Alioth...


...Megrez, Phedca, Merak y Dubhe. Y al Revés, Dubhe, Merak, Phedca, Megrez, Alioth, Mizar y Alkaid.

Son las estrellas más mágicas del Universo. A través de ellas, puedes conseguir lo que imagines. Ellas te guían, sin que te des cuenta, sin notarlo. A millones de años luz, están brillando, para nosotros...

De pequeño tuve un planisferio terrestre. Ese planisferio me enseño a amar a las estrellas, a mirarlas con respeto, por ser las más sabias. Ellas han visto guerras, amores, desamores, ilusiones y sueños. Deseos pedidos de hombres y mujeres que gritan en silencio, sobrios de vivir, y ebrios de morirse en vida. Han visto lo que existe más allá de lo que nosotros vemos, de lo que jamás podamos imaginar. Ellas
"han visto cosas que nunca creeríais, atacar naves ardiendo más allá de Orión, brillar Rayos C en la puerta de Tanhausser". Y siempre permanecen en silencio. Ellas me unen a La Tierra a la que pertenezco, al suelo donde me muevo. Me reencuentro con montañas y paraisos escondidos de la mala gente. Soy feliz. Además, pienso en ella. Y siempre me acuerdo de mi Osa Mayor, la que me dice dónde voy, y miro al cielo cada noche para darle los buenos días, o las buenas noches para mí.

"Pon los dedos así, como la distancia que hay entre Merak y Dubhe, y alárgalo imaginariamente en linea recta. Ella es la madre de todas las estrellas. Como tú."

Descansa. Me gusta
tu reloj. Me recuerda a las estrellas.

domingo, 12 de julio de 2009

Cuando la luna cambie...

Me preparo para afrontar mi trigésimo cumpleaños. Llevaba tiempo dándole vueltas a la idea de cómo sería todo, eso de cambiar de número. Recordaba cómo a los 20 años me miré al espejo y me dije: Hoy todo cambia.

Este año el cambio era hacia el 3. De alguna manera es un número mágico. Es el número de la sustentación. El ser humano se sujeta por dos pies, sí. Pero lo que muchos no sabréis es que estamos basados en el principio de la sustentación de los 3 puntos, ya que el pie se apoya sobre el talón, la cabeza del primer metatarsiano (el dedo gordo) y la cabeza del quinto metatarsiano (el pequeñito). De la misma manera, una silla con 3 patas, o una mesa con las mismas patas, nunca cojeará, y se mantendrá siempre estable.

Así que supongo que de alguna manera, el número 3 de los 30 años, me da esa estabilidad, y esa sustentación a la vida. Pero ahí no termina todo...Decidí disfrutar mi cumpleaños en 3 días, y darle así un toque distinto a lo que siempre ha venido siendo.

Conseguí una cómplice en mi viaje, en mi escapada, en mi libertad hacia donde se encontraba el destino. Mi gran amiga Laura, compañera inseparable de tantas y tantas historias de días, de viajes, de broncas, y de confidencias. Lo mismo ella nunca leerá esto, pero desde aquí aprovecharé para agradecerle todo lo que me aguanta, y su amistad sin concesiones. Jul Jule.

Así que nos montamos en el coche, y recorrimos los 400 km. que separan mi querido Madrid de Valencia. Allí nos refugiamos en el apartamento de mis padres, y aprovechamos la noche para pasear por la playa, contemplar las estrellas y charlar sobre nuestras inquietudes, cosa que veníamos haciendo todo el viaje en el coche. A las doce de la noche, empezaron a llegarme mensajes con felicitaciones, y Laura me sorprendió con unos regalos. El cansancio estaba presente, y decidimos irnos a dormir, ya que por la mañana íbamos a ir a escalar a la Marxuquera, una zona cercana a Gandía muy bonita.

A la mañana siguiente, con una humedad increible, y un calor soportable, empezamos a escalar, primero una pared facilita, y después nos crecimos dándole pegues a un desplomado perfecto! Pero el tiempo nos pisaba los talones, y tuvimos que salir disparados desde allí a Valencia capital, donde, además de hacer una parada para hacer un robado fotográfico, teníamos mesa reservada en el Restaurante La Marcelina, a pie de la playa de La Malvarrosa. Los mensajes seguían llegando, y las llamadas de gente cercana también se producían. Sobre las 3 de la tarde, me sorprendió gratamente un sms...

Cuando terminamos, fuimos a la playa, y me di 3 baños. La verdad es que no estaba pensado, pero curiosamente fue así. Y entre muchas personas con la misma camiseta, escuché una voz que decía: Grupo 7 (aunque seguramente quiso decir 3). Gracias.

A las 6 de la tarde emprendimos el regreso a Madrid, tardando 3 horas. Jajajaja. Fiesta Ibicenca en casa, con los amigos más cercanos, con buena conversación y mejor ambiente. La noche terminaba a eso de las 6 de la mañana, aunque algunos siguieron...

Hoy era el tercer día de los 3. Barbacoa familiar en casa de mis padres, con mi hermano gemelo y sus amigos más cercanos. Más piscina, más regalos, y más comida...

Ahora toca sentarse y meditar, relajarse y seguir hacia adelante. El camino es el correcto, eso seguro, porque de cualquier manera siempre se endereza. Gracias a todos los que habéis compartido un momento estos días conmigo, y me habéis provocado una sonrisa. Y un latido en el corazón. Aún estamos vivos...a por otros 30!!

Lo mejor de todo, que te feliciten por video...dale la vuelta al 3...

lunes, 6 de julio de 2009

Ella le pidió que la llevara al Fin del Mundo...


...Y así fue. Pero ninguno de los dos lo sabían, porque no se conocían.

El destino había querido Que el gaucho José renunciara a los placeres de la vida, y se refugiara allá donde el creía que estaban los verdaderos placeres. Así que un buen día, hace ya algunos cuantos años, agarró sus bártulos y se largó.

Apareció en un lugar remoto de la Tierra, cerca de lo que el consideraba el Fin del Mundo, pues un poco más allá, no había mapas que describiesen lo que había, pues nadie nunca había llegado. Un territorio plagado de montañas, un sitio en el que el Sol permanecía 17 horas, pues se encontraba en la latitud 45. Un hogar con puertas al canal de Beagle, muy muy cercano a la cordillera Darwin. Juan había querido renegar de todo lo que le ofrecían los humanos, y se había dirigido hacia ese paraíso vírgen del hombre...

Allí adiestró caballos salvajes, y cazó vacas marrones para alimentarse. También pescaba de vez en cuando, e intentaba cultivar, sin demasiado éxito, hortalizas y frutas. Pero el ambiente frío se lo impedía casi siempre.



Años después de la primera vez que pisó ese territorio, ella llegó. Se llamaba Anemey, y viajaba con otro hombre en un velero. Llevaban 10 años viviendo y navegando cualquier pedacito de mar. Ella era originaria de Bélgica. Juan era chileno, o argentino, según quién cuente la leyenda...

El caso es que ella dejó a aquel hombre prendado, al mismo tiempo que ella sentía lo mismo. Y decidió quedarse allí, con él. Dejar la mar, que tantos y tantos recuerdos le había proporcionado, para vivir su amor por aquel gaucho extraño.

Y desde entonces, una tierna y dulce historia de amor, bordea el Fin del Mundo cada día, cada noche, cada hora y cada minuto. Cada segundo. Algunos dicen que fueron los destellos de una estrella los que guiaron este mágico encuentro. Otros, tan sólo piensan que el amor todo lo puede. Hasta amaestrar caballos salvajes...acaso no lo hicieron nuestros antepasados?

Yo, creo que fue aquel anuncio del Peugeot 205, que decía: "contigo, al fin del mundo..."

Seguid siendo felices, José y Anemey...

(Basado en hechos reales)

miércoles, 1 de julio de 2009

Para ellos, y para ellas...


Desde pequeñitos, nos rodeamos siempre de personas que, de una manera u otra, marcarán nuestra vida. Sin darnos cuenta, vamos creciendo, y vamos creando un saquito de recuerdos, de ilusiones, de sonrisas y abrazos, de olores...


Pasé mi infancia con la suerte de tener muy cerca a mis abuelos. Tenían un chalet en El Escorial, en una Urbanización de tierra, rodeada de campo, que con el tiempo ha pasado a ser como tantas otras, perdiendo esa magia. Crecí los fines de semana entre piedras, arena, jaras y encinas, bichos, algún que otro amigo, que luego fueron yéndose y viniendo otros. Pero mis abuelos nunca se iban, siempre estaban allí, cuando llegábamos, tocando la bocina del coche mi padre, y mi abuelo abriendo la puerta. Siempre con una sonrisa, y otras veces también con esas pequeñas broncas que nos echaban porque no comprendían nuestro mundo, como les pasa ahora a nuestros padres, y como poco a poco nos empieza a ocurrir a los demás.


Recuerdo cuando mi Yaya, se fracturó la cadera, al romperse la sujección de la cabeza del fémur, como tantas otras abuelas. Fue increible ver como de casi no poder andar, poco a poco, año tras año, conseguía moverse, hasta dejar las muletas y volver a caminar de nuevo. Eso sí que era tener agallas,a su edad! Recuerdo como veíamos las telénovelas todos los veranos allí, en el salón del Chalet, porque fuera hacía un calor increible, mientras nosotros, los nietos, queríamos ver otra cosa. Recuerdo los olores. El olor a pipa de mi abuelo, que nunca olvidaré. El olor a Naftalina del armario de mi Yaya...


Con el tiempo, tuve una novia que vivía cerca de mis abuelos, tanto de los de mi padre como los de mi madre, así que siempre me turnaba para ir a comer un día a casa de unos y otro día a casa de otros. El tiempo transcurría, así, sin más, sin darme cuenta de que mis abuelos eran la parte más importante de mi vida, por estar siempre con ellos. Ellos eran mi paga semanal, mi libro de historia, mi bola de cristal...


Un día, un 2 de octubre de 2001, se murió mi Yaya. Fue la primera. Sin tener nada, estando más viva que nunca. Siempre había dicho que se podía morir cualquier persona, menos mi Yaya; que ella no se muriera nunca. Y fue la primera....Dejé de creer en todo. Ni dios ni amo. Fueron días muy duros, pero también sabía que era ley de vida, que todo es parte del ciclo de la vida. Le di las gracias, como si me estuviese escuchando, por todo lo aprendido, por todo lo enseñado, por todo el amor recibido, por todo el cariño, y por hacerme así.


Hace unos días murió la abuela de uno de mis mejores amigos. Él estaba lejos, en otro país, y eso es aún más doloroso. Por eso, desde aquí, mi homenaje a estas abuelas que nos han enseñado que en la vida hay que luchar, y sobre todo, sentirse vivo.


Om Mani Padme Hum...

domingo, 28 de junio de 2009

Hoy lloré por ti...


Y no sé por qué coño lloré por ti. Pero de repente se me agarró al pecho como nunca, Hacía tres años que no quería sentir nada por ti. Te dije que lo único que nos iba a separar era tu ex, y así fue. Pero tres años después., seguimos en contacto, seguimos hablando, y me doy cuenta de que soy lo que necesitas, y de que eres lo que necesito...

Me da igual quien lea esto. Son las 6 de la mañana y estoy borracho. No por ti, sino por el encuentro entre los antiguos reyes de decathlon. Pero esta noche te quise ver, y te vi. Y ahora no sé que hacer con todo lo que has provocado en mi piel...

Tu amiga me ha dicho que no es el momento. Llevo años luchando por un sueño, creando casualidades, sintiéndo pálpitos para moverme. Hoy ha sido definitivo. No era la primera vez, pero me he dado cuenta, durante toda la semana, de que eres real...

Esto va para ti, y no diré tu nombre, pero tan sólo me queda por decir que siempre serás "una foto en blanco y negro", y que lucharé por este final.

Te quiero.

domingo, 21 de junio de 2009

Tengo que pensar...y actuar.


Cuando pienso en el tiempo que pasó
desde que era un niño, hasta hoy...
Tenía otro cuerpo, y otra voz,
y sonreía en la ventana bajo el sol.

Como los años pasan a través de mí,
todo momento yo buscando ser feliz.
Pero los días del escondite inglés
quedan en mi memoria y no vuelven, ya lo sé.

Un gato durmiendo en mi cama al despertar,
me va a acompañar a jugar...
Quiero que alguien cuente un cuento para mí...
porque no puedo dormir...

Algo he perdido, y algo gané,
algo que yo no se explicar muy bien qué es.
Quizas un sueño, que por otro cambié,
y alguna foto que quité de la pared.

Un gato durmiendo en mi cama al despertar,
me va a acompañar a jugar...
Quiero que alguien cuente, un cuento para mí...
porque no puedo dormir...

Cuando me pongo a pensar lo que pasó,
todo parece estar tan lejano de hoy.
Y aunque un niño yo siempre quiero ser,
tengo que pensar que ahora soy mayor...

Tengo que pensar que ahora soy mayor...
Tengo que pensar que ahora soy mayor...
Tengo que pensar que ahora soy mayor...

viernes, 19 de junio de 2009

Hoy te soñé...

De alguna manera te colaste en mis sueños. Y te dibujé. Logré tocarte, sentirte, mirarte, escucharte. Pero al despertar, te has desvanecido. Tan sólo me queda tu recuerdo, unas pequeñas y fugaces imágenes en blanco y negro. Y mi cama sigue vacía...
Kiki soso Larh Gyalo...

viernes, 12 de junio de 2009

Lista de algunas cosas pendientes por hacer...


Hacer feliz a todos los que pueda...
Gritar de alegría...
Llorar de emoción...
Vivir 25 horas al día...
Emborracharme contigo y declararte mi amor...
Volar...borracho de amor...
Ir al Círculo Polar!!...
...En moto!!
Contemplar el cielo repleto de estrellas...
Contemplarlo contigo...
Perderme en tus ojos...
Cumplir todos mis sueños...
No romper más corazones...
Convertir a todas las ranas posibles en princesas...
Escuchar a todas las personas que tengan algo que decir...
No perder más amigos...

domingo, 7 de junio de 2009

Después de las 3 de la mañana...


La vida me sorprende las noches de los viernes y de los sábados. Me encuentro a mí mismo intentando ser una persona que no soy, rodeado de gente que no es lo que yo esperaba. Es una sensación nauseabunda, como si estuviese mareado, con ganas de vomitar.



Hace tiempo que la noche me supera. Me dejo llevar, espero demasiado de ella, y al final, casi siempre, se sale con la suya. Supongo que las expectativas que nos creamos son demasiadas, y casi nunca corresponden a la realidad. No sé si es que el cine nos ha hecho mucho daño, o que sigo viviendo en una fantasía de colores...



Se me agarra al pecho una sensación de angustia constante. Estoy cansado de hacer el mismo recorrido...



Que pare antes de que sea tarde....por favor.

lunes, 1 de junio de 2009

Para La Feuille, Bises. KRuby.


Así me dedicó una foto. Todo se debió a una mala pronunciación mía de esa palabra, feuille, hoja en francés...

Tuve la ocasión de conocerla en la Primera, y única Semana Española de la Montaña de Decathlon, en Madrid, cuando yo trabajaba allí, en el año 2006. Por aquel entonces yo me dedicaba por hobbie a hacer videos internos para la empresa, y esa semana, además de ser de gran interés para mí, por las formaciones sobre material y ropa técnica, iban a estar ellos, Richard Gay, Subcampeón de Europa de esquí, y Karine Ruby, Campeona del Mundo de Snowboard. Yo tenía un poco de enchufe con la organizadora, pues era nuestra querida Ex directora de tienda, Carole, y se me acercó y me dijo que si quería ir a buscar a Karine y a Richard al aeropuerto. Me quedé alucinando, y le dije que contara conmigo.

Así que allí me fui, sin saber ni papa de francés, a buscar a dos gabachos que eran dos figuras de la nieve, y sin saber si ellos me reconocerían. Hicimos una pancarta con un cartón, y pusimos sus nombres, y me fui al aeropuerto. Al rato de estar allí, vi salir a un chico y una chica con una bolsa de esquís, y una bolsa de tabla de snowboard, junto con dos maletones Quechua, como el que yo me compré después de vérselo a ellos. Me vieron la pancarta y les di la bienvenida de la mejor manera que pude, metimos todos los bultos en mi C4, y nos dirigimos hacia Xanadú, en la otra punta de Madrid. Por el camino, chapurreábamos los tres inglés, francés y español. Karine, recuerdo, acababa de volver de Chile, y sabía algo de español.

Estuvieron con nosotros tres días. Tres días en los que pudimos esquiar y surfear junto a ellos, y aprender alguan que otra cosilla. La verdad, es que fue una de las ocasiones en las que me jorobó bastante no saber francés, porque no pude hablar tanto como hubiese querido con ellos. Fueron unos días especiales, curiosos, llenos de buenos momentos, después de ver en las paredes de Decathlon a Karine durante tanto tiempo, y estar allí sentado junto a ella, y llevándola en mi coche...

No volví a saber mucho más de ella, más que se estaba sacando el título de Guía de Alta Montaña en Francia, como buena alpinista que era...

Hoy, me he enterado de su fallecimiento. Ocurrió el 29 de Mayo, en Los Alpes, en el Macizo del Montblanc, mientras hacía de guía de otras dos personas. Se precipitó a una grieta de 20 metros, y nada pudo hacerse por su vida. En el accidente también perdió la vida otro de los montañeros que le acompañaban.

La vida, a veces, nos deja estas marcas, imborrables, sobre todo en el mundo de la montaña. Un mundo duro, desconocido, y mal interpretado por muchos.

Yo, tuve la suerte de poder compartir un rato de mi vida junto a Karine, y desde aquí, le doy las gracias. Sé que ella estará allí donde le gustaba estar, en la montaña, junto a la naturaleza...

Gracias Karine.

martes, 26 de mayo de 2009

Verdad verdadera...


El amor tiene su propio tiempo, sus propias estaciones, y sus propias razones para ir y venir

Tú no lo puedes sobornar, coaccionar, motivar o insistir para que se quede; solo mantén tu corazón abierto, él vendrá de nuevo a ti...

domingo, 10 de mayo de 2009

No la había vuelto a ver...

...desde hacía 15 años. Su recuerdo me venía ahora a la mente, con aquella falda a cuadros rojos y verdes del uniforme del colegio, y el polo blanco ajustado a sus juveniles curvas, recién salidas, mientras su piel, dorada por el sol, asomaba de vez en cuando entre la falda y el polo. Ella era una niña espabilada. Sí, ahora lo veía con nitidez. Recordaba como sus facciones eran perfectas, al igual que su pequeño cuerpo. Le habían crecido las tetas antes que a ninguna otra, y todos y cada uno de mis compañeros suspirábamos simplemente imaginándolas, allí debajo, suaves y tersas. Increibles.
Recuerdo que fumaba. Siempre me gustaron la chicas que fuman, pues les da un aire de superioridad que a mi, personalmente, me retaba a despojárselo, con mis pocas armas entonces, con las muchas experiencias ahora.Nunca pretendía enamorarme de aquellas chicas, pero a veces, no me daba otra opción mi corazón. Siempre fui un enamoradizo, que encontraba cada cinco minutos a la mujer de su vida. Ahora, sigo enamorándome, aunque por fin soy consciente de que la mujer de mi vida no dependerá de lo que yo sienta cada vez que conozco a alguien.

Aquella chica sujetaba el cigarro de una manera peculiar. Quizás eran sus manos, que se me antojaban delicadas, y ella lo sabía y por eso sujetaba las cosas con cuidado. Nunca llegué a ser su amigo. Me daba vergüenza. Me aterraba pensar que ella me ignoraría, por considerarme inferior, por ser todavía un crío. Esa sensación me duró mucho tiempo, hasta que tuve la valentía de saltar por la ventana, y con ello, matar todos los fantasmas de pasado. Como tantos otros, me conformaba con verla pasar, con contemplar su belleza, su pelo castaño liso, a la altura de los hombros; sus ojos verdes, intensos como los campos en primavera. Sus pechos, su cintura, su trasero. Sus piernas, perfectamente definidas, haciendo juego con unos talones finos, delicados, perfectos. Era la niña más guapa que había en el colegio...
Luego todos crecimos, y seguimos nuestras vidas. Alguna que otra vez recordaba como aquella niña había conseguido cultivar en mi el placer y el deseo. No volví a saber nada de ella, ni siquiera se dejó ver por las reuniones de antiguos alumnos que de vez en cuando se organizaban. Recuerdo que una noche, en Madrid, mientras conducía por la gran vía, me pareció ver una mujer que me recordaba exageradamente a ella. Aquella noche, que yo ya era otra persona, que no me asustaban las niñas, que era dueño y señor de mi confianza, y tal vez de la suya, di la vuelta en cuanto pude para atraparla, para cruzar el coche delante de ella y decirle lo que tantas veces había querido. Haberla metido en el coche, y haber vivido una noche de ensueño. ¿Acaso las noches no son para soñar? Pero cuando logré llegar al punto donde me había cruzado con ella, no fui capaz de encontrarla. Estuve por la zona durante media hora sin atisbar ninguna señal que me condujera a su escondite. Y me fui a casa...
Hace unos meses, con esto del facebook, busqué su nombre y apellido. Me aparecieron varias, pero ninguna de las que pude ver coincidía con mis recuerdos. Hoy, 15 años después, más o menos, la he vuelto a ver. Ha sido en la pantalla de mi portátil, mientras me estaba dedicando un arrechucho. Se me ha bajado de golpe la erección. No me podía creer que aquella chica estuviese en mi casa, en mi habitación, en mi pantalla, delante de mí, casi sin ropa. Algo cambiada sobre lo que yo recordaba, pero sin duda era ella. Pude observar perfectamente sus pechos, tan perfectos como siempre imaginé. Su culo, una obra de arte, y el resto de su cuerpo, sin palabras para definirlo. Sus padres hicieron un gran trabajo. Afortunadamente para mí, la escena era lésbica, y no sentí celos de ningún tipo al ver como se deshacían ella y otra chica rubia en todo tipo de juegos eróticos y placenteros...
Sí, aquella chica tan increible de mi infancia, con la que tantos habíamos soñado, se había convertido en actriz porno hacía 10 años más o menos. Y era buena, muy buena. Por fin pude cumplir uno de mis sueños, contemplar desnuda a la diosa de nuestra infancia.

Larga vida...

miércoles, 6 de mayo de 2009

Rabia...

Tiene cojones la cosa. Es más, es acojonante. Sí, y lo siento. Lo siento por hablar mal, pero es que esa palabra que tiene el título de este texto se me ha agarrado ahora mismito, de casualidad, otra puta casualidad.

Desde luego, mi alma está muy traquila. Escribo esto por y para mí, me da igual quien lo lea, lo que opinen los demás, porque quien me quiera me tendrá que querer sabiendo como soy. Así que al que no le guste, que no mire. Eso mismo has hecho tú, no?

Me he llevado una gran decepción. Quizás esté pagando por lo mal que se lo hice yo pasar a mucha gente hace tiempo. Pero no creo que merezca ni mucho menos perder tu amistad. Si lo haces, es porque no eres capaz de olvidar todo lo que pasó, pero al menos ten el valor de decírmelo, no que me dé cuenta de casualidad, mientras veo que ya "no somos amigos" en facebook. Pero lo peor de todo no es eso, sino que nadie, ni una sóla persona de tu alrededor ha sido capaz de decirme algo, desde que tú y yo nos extinguimos. Eso sí es decepcionante...

Ahora mismo, me apetece dedicarte la canción de Luis Ramiro, "romper", toda enterita para ti. Pero lo peor de todo es que deseo que seas felíz, aunque no sea conmigo...no entra en mi cabeza olvidarte, pero sí soy capaz de dejarte de lado, porque es lo que tú me pediste y deseas.

Sí, Virginia, posiblemente esto no lo leerás, porque ya no tienes un link en tu ventana de inicio de Facebook, que te diga que he escrito una nueva nota. Que sepas que YO NO TE OLVIDARÉ, pero sí soy capaz de dejarte hacer tu vida, y seguir haciendo la mía, sin que interfiera en mí lo que siento por ti, algo que tú, no has conseguido, y prefieres borrar toda huella que te lleve a mí. Pero los recuerdos en tu mente no los podrás borrar nunca, y un día te darás cuenta de lo cobarde que fuiste. Yo salté por la ventana, y tú no....El tiempo imparable plateará nuestras sienes...

martes, 5 de mayo de 2009

Haz el bien, y el volverá a ti...


Hoy no es un día normal. Hoy es el día. Nadie sabe por qué. Ni siquiera yo lo sé. Tan sólo tengo en la memoria el recuerdo de haberlo escuchado de boca de alguien, la semana pasada. El Martes es el día. ¿El día de qué...?


Tú eliges...es el día...

viernes, 1 de mayo de 2009

Miedo...


Si algo tenemos todos los seres humanos del planeta es miedo. Algunos más, otros menos, pero el miedo es algo inherente en cada uno de nosotros. Es un mecanismo de autoprotección, para evitar diversos peligros que nos pueden acechar a lo largo de nuestra vida. Por ejemplo, cuando vamos caminando y nos encontramos un precipicio, ese miedo nos hace permanecer allí arriba, sin dar un paso más, para no caer hacia abajo, porque desconocemos lo que nos podría pasar si diéramos un paso más, o quizás no. Quizás las experiencias adquiridas por otros semejantes nos ayudan a saber que debemos permanecer quietos allí arriba.

La sociedad actual en la que vivimos, mientras sigue evolucionando a ritmos increibles, nos hace tener miedo. Miedo a demasiadas cosas. Miedo a nosotros mismos, hacia nuestros semejantes, porque nos pueden entrar a robar en casa, porque nos pueden asaltar por la calle. Porque el ser humano es malo por definición...Eso es lo que queremos creer? Todos los seres humanos son malos?

No debemos de evaluar a una sociedad al completo por unos cuantos. Cuando yo escalo, sé que si me caigo, me puedo hacer daño. Eso me hace extremar las precauciones, y tener en cuenta todos y cada uno de mis gestos. Cuando salgo a la calle, actúo de la misma manera. Soy consciente de que puede haber peligro, pero no por ello dejo de relacionarme con la gente, ni de hablar con un desconocido. Desde mi humilde posición, creo que ése es el camino correcto...

El amor. El mayor de nuestros miedos. Toda la vida desde que tengo uso de razón han estado bombardeándome con el amor. Películas con finales felices, historias maravillosas...El amor para toda la vida. Sí, quiero creer en él. Pero los seres humanos, en la inmensa mayoría, tenemos miedo al amor. Un miedo incontrolado, porque nadie nos ha explicado nunca cómo es el amor. En una sociedad donde legislamos hasta cómo debemos de comportarnos con personas de distina clase social (increible, per existen clases sociales, y no hacemos nada para evitarlo), nadie nos ha enseñado cómo actuar respecto al amor. Nadie nos educa para ser padres y, con todos mis respetos, todos y cada uno de nosotros deberíamos de ser conscientes de lo que es ser padres.

Recuerdo que mis padres tenían revistas especializadas de cómo ser padres (ser padres hoy, se llamaban). Nunca las leí, pero la intención de esas revistas seguro que no era mala, y daba algunas pistas sobre cómo educar a nuestros hijos. Pues con el amor pasa lo mismo. Hace poco, leí en internet una web donde se decía cómo conseguir enamorar a alguien. Tócate los cojones, Mariloli, que diría Carlos el de "contigo no, bicho". Lo mejor de todo, es que decía que tenías que ser amable, dejarte la vida por la otra persona, ser atento...

No entraré en juicios personales sobre ello, pero experiencias no me faltan. Que cada cual elija como enamorar a otra persona. Pero desde mi punto de vista, esas cosas no se eligen, sino que simplemente pasan. El miedo, ese con el que abría este post, es el encargado de crear unas necesidades u otras, y de conseguir que nos enamoremos, o de que simplemente nos quedemos con la primera persona que pasa por allí, porque tenemos miedo a seguir solos, a no encontrar a nadie tan perfecto como realmente deseamos. Opciones válidas las dos, pero yo me decanto por intentar creer en los sueños, y seguir lo que mi instinto, como animal, me ofrece. Seguir escalando, con seguridad, por allí por donde pueda, Y confiar en el ser humano...

El amor, es nuestro mayor miedo. Pero debemos saber enfrentarnos a él con respeto, no con temor...

domingo, 26 de abril de 2009

Vuelo...

Desde el aire observo como todo cambió, sin aviso. El Mundo sigue girando, pero algo que no sé que es cambió...

Tu mirada está más lejos de lo que mi vista llega a alcanzar.
Tu corazón me apresó, pero luego se arrepintió...

Y luego estás tú. Y tú. Y tú también. Lo siento.
Y gracias por hablar de nuevo tú ayer, conmigo. Anoche lo necesitaba.

Tú y yo iremos a montar a caballo, o en moto. Incluso a escalar.

Tú, no sufras tanto, porque no merece la pena, porque apenas tus 15 años no son más que una nube pasajera que te llevará a lo más alto.

Y tú, dulce nube sureña, deja de sufrir. Y mira. Mira lo que tienes delante, porque seguro que es increible. No le tengas miedo a pesar de que él nunca volvió...no lo hará y es lo mejor.

Y para ti, el último verso; Tengo el corazón rojo de quererte, y tengo los ojos negros de no verte...

Ahora no tengo prisa...

El que quiera entender, que entienda...

viernes, 24 de abril de 2009

Un día en el Mundo...

Por el día nos encierran en sus jaulas de cemento
y aprendemos del león.
Por las noches atrapamos corazones asfixiados
y disparos en su honor.

Mírame, soy feliz, tu juego me ha dejado así.
Consumir, producir, la sangre cubre mi nariz.
No sé dónde quedó el rumor que nos vió nacer,
pagó la jaula al domador.

Dilatamos las pupilas en encuentros con sirenas
con las piernas de neón.
Y blasfemamos por dios, prometemos por vos.
Machacamos nuestros cuerpos prietos por un sueño de cartón.

Mírame, soy feliz, tu juego me ha dejado así.
Disfrazar, seducir, ponerme guapo para ti.
No sé dónde quedó el rumor que nos vió nacer,
pagó la jaula al domador.

Mírame, soy feliz. Mírame, tu juego me ha dejado así.
Mírame, ¿qué hago aquí? Mírame, tu juego me ha dejado así.

No sé qué fue de aquel rumor que nos vió crecersiendo la carne del león.
Mírame, soy feliz, tu juego me ha dejado así.
Engañar, seducir, ponerme guapo para ti.
No sé dónde quedó el rumor,pagó la jaula al domador.
Mírame, soy feliz. Mírame, tu juego me ha dejado así.

martes, 21 de abril de 2009

Hoy...

...soñé contigo.


Otra vez. Hacía algunos días que no lo hacía, que tenía todo atado y bien atado. Nada de lo que pasó me había llegado a tocar, tan sólo me había rozado, pues era lo normal, lo más lógico después de racionalizar todo. Pero esta noche, volviste a llenar todo...


Y el despertar fue duro, amargo. Pensar que todo podía haber sido diferente, que la distancia al final, como siempre he creido, hace mella en los corazones. Fue simplemente maravilloso volver a verte en sueños. Volver a ver tu sonrisa, a mi lado, feliz. Sé que lo fuiste, el tiempo que lo estuvimos. Me lo dijiste. Al igual que yo.


Ahora, como desde hace unos días, toca volver a empezar, aún con tu recuerdo en mi cabeza, rebotando...


Fue tan efímero, el caminar de tu dedo en mi espalda dibujando un corazón...

sábado, 18 de abril de 2009

Ya empezó...


Juntamos otra vez
tu juego y mi razón,
mi juego y tu razón

Quedamos a las 10:00
para recuperar
nuestro hilo conductor...

...y dices que no pasa nada...
...que el jet lag no te afectaba
...y regresaste cantando
"no te veré por un rato"

...y dices que no pasa nada...

yo lo necesitaba
me tiro por la ventana
de tu casa encantada

yo me comí las paredes
tu te empapaste en granada
de la mirada de gente que
que sonríe atontada

la semana pasada
no era lo que esperabas
sólo fue un movimiento
que hiciste fuera de tiempo

yo lo necesitaba
dices que no pasa nada
que volar no te afectaba y yo
...me guardo el corazón
me guardo el corazón

no vuelvas a llamar
si no es para decir
que todo esta al revés...

miércoles, 15 de abril de 2009

Hoy me viene al pelo...

Oh! Nena, si encontrara una sola razón
para que te alejases de mí y me dejaras así.
Oh! Nena, si hubieses tenido valor,
ahora no estaría aquí sin dejar de pensar en ti.

Y creo que jamás debí dejar que pasara aquello,
me ablandé al sentir tu amor, y tu miedo nos alejó.

Oh! Nena, cuántas veces he llorado por ti.
Hasta a veces siento, he llegado a pensar que mi vida se iba a acabar.
Oh! Nena, cuántas veces te he querido decir
que quería volver a empezar y que no quiero nada más.

Mi estómago se hacía un nudo
pensando que no volverías.
Y no has vuelto, es verdad,
y es probable que no vuelvas jamás.

Oh! Nena, cuántas veces te he querido decir
que no puedo vivir sin ti, que sin tu amor no hay nada para mí.
Oh! Nena, si quisieras escuchar
que sin tus besos no sé qué hacer y que me muero porque estás con él.

Y creo que jamás debí dejar que pasara aquello,
me ablandé al sentir tu amor, y tu miedo nos alejó.

Oh! Nena, no te puedes ni imaginar
lo celoso que he llegado a estar y que mi vida no va a cambiar.
Oh! Nena, esto puede ser un error,que tal vez sería mejor estar juntos otra vez los dos.

Mi estómago se hacía un nudo
pensando que no volverías.
Y no has vuelto, es verdad,
y es probable que no vuelvas jamás, no vuelvas jamás.

martes, 14 de abril de 2009

Te prometo...


...que te escribiré una canción. Y un cuento. Porque te lo merecerás.

lunes, 13 de abril de 2009

Recuperando textos de hace años...

Hace algunos años escribí estos textos. Van de la mano, como dos hermanos...



Sexo agobiante, pegajoso, estéril. Lleno de gotas de sudor. Oloroso. Penetrante, inolvidable. En la cama, en el salón, en el baño, en la cocina, en el parque, entre dos coches, en un probador del corte inglés, cerca de un polvorín, para darle mayor misterio y emoción. Sexo de altura, de locura, de corazón. De abrazos compartidos, de miradas, de roces de manos, de guiños, de encontronazos. Sexo misterioso y puro. Puro sexo. Sexo de ida y vuelta, improvisado, rejuvenecedor. Sexo en la nieve, en la playa, en la montaña. Debajo del agua. En un avión. Sexo sin palabras, tan sólo gemidos, sin parar, una y otra vez. De domingo, de viernes por la noche, de sábado romántico tras salir del cine. Sexo de jueves, desconocido, pero necesario. Sexo en camas desconocidas, en pensamientos fantásticos, en paraisos inventados. Sexo, sexo, sexo. Y más sexo. No hay límite, sólo tú lo pones. Sexo cibernético, de webcam, de películas manga, erótico. Infiel, derrotador, enemigo. O quizás ganador, amigo, útil. Sexo del Yin y el Yan, sin sexo no hay amor, aunque no sea lo mismo, ni con los mismos. Sexo con tu pareja, con tu amante, con aquel que te dejó las uñas clavadas y con aquella que te dejó una espina. Sácate esa espina. No es malo. Es una forma de vida...

Sí, soy de los que les encanta el sexo, qué se le va a hacer...Yo también me canso de él, yo también busco el amor, o quizás le espero. Pero no por ello dejaré de disfrutar del sexo sin amor, porque es incierto, porque siempre existirá esa pequeña parte de cariño y amor hacia la otra persona, porque es cosa de dos, porque no te tienes que sentir mal por hacerlo, porque es algo inherente del ser humano. Me canso de tanto sexo, pero le adoro. Sin él, me sentiría todavía más solo. hasta que apareciera el amor...

Disfruta...y si quieres conmigo :P


Amor...

Amor loco. Loco de amor. Rebosa por todos los poros. Amor desconocido, inexacto, infantil. Amor de verano, de otoño, de primavera, de invierno. Amor de verdad. Amor verdadero. El verdadero amor. Amores que matan, que unen, que te atrapan. Que te alejan, que te rompen el corazón, que te lo cosen. Amor. Amor sencillo. Sencillamente amor. Suaves caricias de su amor tocan tu piel. Amor a gritos, a gemidos. Morir de amor. Vivir por amor. Amor al arte, al Mundo, a las fantasías, a los sueños. Amor de noche. De día. Amor de noche y de día. Amor a todas horas, en todas partes, rebosante de amor. Pegajoso, inútil. Querido, deseado, anhelado. Amor de madre. Primer amor. Lágrimas de amor, con sabor a chocolate, o a fresas. Perfume de amor. Amor universal, espacial, infinito. Como ir a la luna y volver. O más. Amor, amor, amor. El amor mueve el Mundo, o eso queremos creer. Amor, como el que yo te tengo, como el que te dejo sentir, como el que sentí. como el que sentiré. Amor de pasado, de presente, de futuro. Amor de un concierto, de un cine, de un teatro, de un bar. Amor vagabundo y pedigüeño siempre de más amor. Historias de amor...

Sí, soy de los que les encanta el amor, qué se le va a hacer...Yo también me canso de él, yo también busco el sexo, o quizás le espero. Pero no por ello dejaré de disfrutar del amor sin sexo, porque es incierto, porque el amor también se disfruta con las caricias y va más allá del sexo, porque me gusta cuando callas porque estás como ausente, porque es cosa de dos, porque no te tienes que sentir mal por hacerlo, porque es algo inherente del ser humano. Me canso de tanto amor, pero le adoro. Sin él, no quiero vivir, ni vivo...

Gracias por vuestro amor...

martes, 7 de abril de 2009

Por qué Te Quiero en 65 palabras...


- Te quiero porque creo que entiendes como soy. Te quiero porque a ti te puedo contar lo que a nadie le puedo contar. Porque puedo sentir que mi vida a tu lado cobrará sentido y dejará de ser vacía. Te quiero porque me preguntaste cuántos años tenía cuando murió mi padre, y eso nadie me lo había preguntado jamás. Te quiero tanto que me gustaría...


-¿Qué te gustaría..?


- No sé, no lo he podido escribir. Se me agotaron las palabras, 65 son muy pocas...


- Sí, son pocas...

miércoles, 1 de abril de 2009

6 años después...


Y pasaron 6 años. Qué rápido pasa el tiempo. Aquel final de julio de 2003 iba a ser el inicio de una época. Y yo no lo sabía. En mi cabeza rondaba la idea desde hacía tiempo, pero no me había atrevido a dibujar un boceto ni un pensamiento sobre cómo iba a hacerlo. No. Fue todo algo improvisado. Última semana de julio, últimos días de trabajo antes de las dos semanas de vacaciones...sin un destino. Comprendrí que por haberla dejado hacía unos meses, me había quedado sin destino. Yo solito me tenía que inventar uno. Y eso fue lo que hice...


Cuatro días antes de las vacaciones de verano de 2003 me hice un piercing en labio. El primero de los cambios que estaba por llegar. En mi casa se volvieron un poco locos con el tema, era algo fuera de lo habitual. Sí, recuerdo que aquello consiguió levantar un pequeño revuelo en casa. Un día antes de las vacaciones me rapé la cabeza. Al cero. La primera impresión asustaba, incluso a mi. Toda la piel de la cabeza allí, blanca. Mis padres y mi hermano creyeron que me perdían...


Al día siguiente emprendí un viaje hacia Cádiz, yo sólo. Tenía una compañera de facultad de prácticas en una tele allí, y me hacía un hueco en su casa de alquiler. El viaje fue también un viaje a mi interior. Hacía 7 meses que lo había dejado con mi novia de toda la vida, y la herida había tardado en cerrarse. Pero lo más importante es que no sabía si estaba preparado para otras relaciones, no sabía cómo iba a reaccionar. Sabía de alguna manera u otra lo que quería, lo que me llamaba la atención en otra persona y lo que me alejaría de ella. Recuerdo que cuando llegué a Cádiz quería volverme a Madrid a las pocas horas. Me encontraba en un territorio desconocido, extraño, solo y con pocas ganas de experimentar cosas nuevas.


Resultó que conocí a una chica que era compañera de mi amiga. Muy guapa. Nunca pensé que se podía fijar en mí, y aunque hablé con ella algunos días durante aquella semana, no tenía fuerzas para nada más. Llegó el día de mi partida, y organizaron una cena en casa de esta chica. Evidentemente fui. Yo ya tenía mi mente casi en Madrid. Iba a pasar por Extremadura para ver a un compañero de clase, y luego llegaría a Madrid, otra semana por allí tranquilamente y de nuevo al trabajo. Fue en ese momento cuando me di cuenta de lo que me sucedía...


Me di cuenta de que mi vida dependía sólo de mí. De que era yo el que la manejaba. Había estado tanto tiempo manejado por otra persona, que no sabía manejarme. Pero estaba empezando a notar esa sensación de llevar mis riendas, de saber lo que quería. Yo era el único que podía decidir que hacer con mi vida. Entonces comprendí que debía de plantarle cara a la vida, y empezar a buscar lo que yo quería. Lo primero que hice, después de beber bastante, y trasnochar hasta las 6 de la mañana, fue decirle a aquella chica que se viniese conmigo a Madrid. Yo no tenía nada que perder, y mucho que ganar. Su respuesta me dejó boquiabierto. Me dijo que quería hacerlo, que se quería venir conmigo a Madrid, pero que aún andaba con su ex novio, y no sabía que hacer. Le di un beso. Fue recíproco. Me di cuenta de todo lo que tenía dentro de mí...


Me quedé otra semana en Cádiz, y cuando tuve que volver a Madrid, era ya otra persona. Había despertado en mí todo lo que había tenido guardado tanto tiempo. Me había perdonado todos mis errores del pasado. Estaba a gusto conmigo mismo, y empezaba a sentirme vivo. Con aquella chica estuve dos meses. Ella se quiso venir a Madrid por mí, y le dije que se viniese por ella, no por mí. No era lo que yo buscaba, y tampoco era mi momento.


Desde entonces, todos los años, antes del verano, siempre me he rapado la cabeza. Era mi talismán, mi pasaporte hacia mi interior, recuperar las fuerzas y las ganas. Poder con todo, con todos. Cuando mis amigos me veían raparme la cabeza, temblaban. Decían: "Joder...ya has vuelto...qué peligro". Y tenían razón. Siempre ha sido mi fuerza interior, mi confianza. Hoy, después de seis años, me he vuelto a cortar el pelo, no a rapármelo. Es una sensación extraña. Pero me gusta. Sé que confío en mi, y que ya no es el pelo el que me da o me quita la fuerza. Soy yo, y las ganas que le quiera seguir poniendo a la vida...


Vive...


domingo, 29 de marzo de 2009

MedeM...



Decidí que tenía que hablar con ella… Primero le preguntaré cómo se llama…


… luego le diré que me llamo Otto y que se lee igual hacia adelante que hacia atrás.

martes, 24 de marzo de 2009

La crisis del cuarto de vida...

Le llaman la crisis del cuarto de vida.

Existe un momento durante tu etapa de los 20 a los 30 en el que te empiezas a sentir inseguro y te preguntas dónde estarás en un año o dos.

Te asustas al darte cuenta de que apenas sabes dónde estás ahora.

Te das cuenta de que hay un montón de cosas sobre tí mismo que no sabías, y que quizás no te gusten.

Te empiezas a dar cuenta de que tu círculo de amigos es más pequeño que hace unos años atrás...

Te das cuenta de que cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios... por diferentes cuestiones: trabajo, estudio, pareja, etc.. y cada vez disfrutas más de esa cervecita que sirve como excusa para charlar un rato.

Las multitudes ya no son "tan divertidas"... hasta a veces te incomodan.

Y extrañas la comodidad de la escuela, de los grupos, de socializar con la misma gente de forma constante.

Te empiezas a dar cuenta que mientras algunos eran verdaderos amigos, otros no eran tan especiales después de todo.

Te empiezas a dar cuenta de que algunas personas son egoístas y de que, a lo mejor, esos amigos que creías cercanos no son exactamente las mejores personas que has conocido y que la gente con las que has perdido contacto resultan ser amigos de los más importantes para ti.

Ríes con más ganas, pero lloras con menos lágrimas, y con más dolor.

Te rompen el corazón y te preguntas como esa persona que amaste tanto te pudo hacer tanto mal.

O quizás te acuestes por las noches y te preguntes por qué no puedes conocer a alguien lo suficientemente interesante como para querer conocerlo mejor.

Y pareciera como si todos los que conoces ya llevan años de novios y algunos empiezan a casarse. Quizás tú también amas realmente a alguien, pero simplemente no estás seguro si te sientes preparado para comprometerte por el resto de tu vida.

Atraviesas por las mismas emociones y te preguntas una y otra vez, y hablas con tus amigos sobre los mismos temas porque no terminas de tomar una decisión.

Los ligues y las citas de una noche te empiezan a parecer baratos y emborracharte y actuar como un idiota empieza a parecerte verdaderamente estúpido.

Salir tres veces por fin de semana resulta agotador y significa mucho dinero para tu pequeño sueldo.

Miras tu trabajo y quizás no estés ni un poco cerca de lo que pensabas que estarías haciendo.

O quizás estés buscando algún trabajo y piensas que tienes que comenzar desde abajo y te da un poco de miedo.

Tratas día a día de empezar a entenderte a ti mismo, sobre lo que quieres y lo que no.

Tus opiniones se vuelven más fuertes.

Ves lo que los demás están haciendo y te encuentras a ti mismo juzgando un poco más de lo usual porque de repente tienes ciertos lazos en tu vida y adicionas cosas a tu lista de lo que es aceptable y de lo que no lo es.

A veces te sientes genial e invencible y otras... solo, con miedo y confundido.

De repente tratas de aferrarte al pasado, pero te das cuenta que el pasado cada vez se aleja más y que no hay otra opción que seguir avanzando.

Te preocupas por el futuro, préstamos, dinero... y por hacer una vida para ti.

Y mientras ganar la carrera seria grandioso, ahora tan solo quisieras estar compitiendo en ella.


Lo que puede ser que no te des cuenta es de que todos los que estamos leyendo esto nos identificamos con ello.


Todos nosotros tenemos "veintitantos" y nos gustaría volver a los 17-18 algunas veces.

Parece ser un lugar inestable, un camino en tránsito, un desbarajuste en la cabeza... pero TODOS dicen que es la mejor época de nuestras vidas y no tenemos que desaprovecharla por culpa de nuestros miedos... Dicen que estos tiempos son los cimientos de nuestro futuro.

Parece que fue ayer que teníamos 18...¿¡Entonces mañana tendremos 30!? ¿¿¡¡¡Así de rápido!!!???


La vida no se mide por las veces que respiras, sino por aquellos momentos que te dejan sin aliento...Quizá le ayude a alguien a darse cuenta de que no está solo entre tanta confusión...





(Sacado de uno de esos pocos buenos forwards)

jueves, 5 de marzo de 2009

Confianza...

Recuerdo cuando empezaba a escalar. Los primeros pasos en una pared, sin cuerda, a poca altura. Era bastante fácil, mientras no te empeñaras en subir algo que tu fuerza era incapaz de darte por sí sola. Subir, llegar a lo alto de una piedra; ese era el reto.

Con el tiempo probé la escalada. Ya no era escalar piedrecitas en el jardín. No. Era algo más complejo. Había que disponer de Arneses, cuerdas y un montón de nombres técnicos de cosas que servían para poder sujetarse a la pared y no caerse...La primera vez que subí una pared de más de 2 metros, unos 15, me temblaba todo. No sabía ni colocar los pies, ni las manos, y llevaba puesto el arnés con la cuerda y no me fiaba de ello...

Todo el mundo me decía: CONFÍA. Sí, claro, que fácil les resultaba. Pero lo difícil era estar allí, en un terreno desconocido, recién descubierto, que se perfilaba como eso que siempre habías deseado hacer, y no querías que nada, ni nadie, estropease un momento tan mágico como ese que estabas experimentando...Poco a poco conseguía subir, como podía, sin prestar atención, hasta que un buen amigo, me enseñó el arte de la escalada.

La escalada no consistía en hacer el bruto, sino en la confianza en uno mismo, y en sus apoyos. Mientras todo estuviese con confianza, no habría problema. Así mismo, la cuerda y el arnés era otra extensión de esa confianza, por si algo fallaba. Me costó comprender el concepto. Yo no confiaba en lo que me rodeaba. Había tenido una experiencia terrible con el Snowboard, y todavía no había superado ese trauma. Pero mi amigo, poco a poco, y con mucha delicadeza, consiguió que yo sintiera esa confianza. Me demostró que, a pesar de que uno tenga poca fuerza, si sabemos colocarnos en la pared, podremos subir sin tanto esfuerzo. Era una simple observación de lo que había en la pared, y asimilar que éramos capaces de lograrlo.

Así subí mis primeras paredes, entre el miedo y la desconfianza, para pasar a la valentía y a la confianza. Es cierto que hay límites, pero siempre te los pones tú. Yo, con unos amigos, conseguí subir un poco la vía de escalada más complicada del mundo. Inalcanzable para mí, pero con astucia y confianza, logramos colgarnos de ella. La primera vez que confié en la cuerda, me di cuenta de que no estaba solo, sino de que había más cosas a mi alrededor que velaban por mi seguridad, y casi me decían lo que estaba haciendo bien, o haciendo mal...simplemente con el sentido común...De esa manera, llegué donde creí que nunca llegaría, y desde allí, un poco más arriba, y un poco más arriba, y un poco más arriba...

Ahora, cambia la escalada por el amor. Verás que tampoco es tan distinto...todo se basa en confiar en tí mismo, en saber que puedes lograrlo, en aferrarte a ese sentimiento y prolongarlo hasta que consigas llegar a buen puerto...Y el amor tiene una ventaja respecto a la escalada, y es que se puede hacer estando los dos muy juntitos...
Dedicado...





domingo, 1 de marzo de 2009

Sensaciones...


Llevo 29 años en este planeta. Llevaré otros tantos recordando momentos, lugares, emociones, sensaciones...Me encuentro en un pequeño pueblo del Pirineo español, rodeado de montañas nevadas, en una pequeña buhardilla de madera que me permite crear quimeras y sueños. Siento paz y armonía, a pesar de tener el corazón revuelto, dando tumbos. Se me asemeja un poco a la película de Wall-e, cuando conoce a EVE, y el se dehace en detalles para ella, y ella tarda un poco más en darse cuenta de que realmente le necesita. Así está hoy mi corazón...


Supongo que la vida es como un juego, como dice mi gran amigo Jesús, desde esa lejana China. Tiene toda la razón. Y además, añade que los que nos atrevemos a jugar con ella estamos ganando de antemano, pues las sensaciones que obtendremos de ello no llegarán a sentirlas personas cuyas vidas están llenas de las más monótonas rutinas. Quizás hace tiempo, mucho tiempo, yo era así. Recuerdo que grababa cintas de casette de la radio, y luego las escuchaba para ver lo que había grabado, y etiquetar por fuera la carátula con todos y cada uno de los nombres de las canciones que esa cinta contenía. Era muy ordenado. Llegué a etiquetar unas 80 cintas...y luego...Luego me di cuenta de la importancia que ello tenía. No me importaba saber qué había fuera...tan sólo quería saber que había dentro. Un día, dejé de hacerlo, sin ningún motivo. Mi vida siguió igual que todos los días...


Pero esas pequeñas cosas que hacemos de vez en cuando, sin darnos cuenta, son las que nos marcan este viaje llamado vida. Nadie sabe lo que nos espera después, quizás otro viaje. Pero lo que podemos hacer mientras es disfrutar de este. Yo tardé tiempo en darme cuenta. Quizás no debería de poner esto, pero hace poco alguien hizo vibrar mi corazón como hacía tiempo que no vibraba. Sí, las sensaciones son así de brutas; llegan y no se pueden parar. Hay que vivirlas...y después de esa brutalidad de sesación, llega la pausa. El miedo. Miedo a no poder controlar todo eso. A cambiar tu vida. Tu vida. La suya. Si de algo me arrepiento es de las cosas que no hago. No llegué a irme nunca fuera de este país por si aparecía el amor de mi vida justo antes de irme. Qué tontería...


Parafraseando a personas que tengo mucho aprecio, podría decir que los peores antros, a las peores horas, están llenos de la mejor gente. Que todo es posible en esta vida, incluso enamorarse, y vivirlo. Sí...Vivirlo. Es tan difícil como escalar el K2, mi montaña soñada. Pero sé que se puede...y lo mejor de todo, lo bonito no es llegar a la cumbre. No, lo bonito es el camino recorrido hasta llegar allí...


En mis oídos resuena música que me transporta a aquellos paisajes del Tibet, del Karakorum...del Himalaya. Allí donde nunca estuve, donde siempre soñé ir...donde mi corazón es libre y vuela, puede sentir sin miedo a nada. Todo es puro...Siempre soñé con esa sensación, y por eso, cuando la noto aflorar de vez en cuando no me gusta pararla.


Si has llegado hasta aquí, gracias por hacerme un hueco en tu corazón...


En mi mente no deja de aparecer una frase una y otra vez...


"Yo te voy a querer siempre, y si se acaba la gasolina, me muero..."


martes, 24 de febrero de 2009

Ustedes creen el el amor a primera vista?

Acaso existen otros?...

Tenía ganas de conocer a una chica argentina que fuera fan de Ismael Serrano. Tantas giras que hace por Argentina, y tantas historias que cuenta de aquella tierra siempre me fascinaron. Argentina para mí es ese país aún por descubrir. Mágico, dulce, amable. Precioso. Y no me equivocaba en nada. Esa chica es todas esas cosas. Por Argentina? puede ser. Pero lo importante, quizás es que la conocí. Conseguí conocer a una persona que pensaba que no exisitía. Reciprocidad. Esa es mi palabra elegida para definir nexo de unión...

A miles de kilómetros siento su mirada, sus abrazos, sus caricias. Nunca tuve nada igual. Supongo que porque la vida, esa que pasa por delante de nosotros, nos va permitiendo mejorar esas sensaciones. Nos abre nuevas visiones sobre cosas que teníamos previstas. Quizás es el momento...